La organización Amnistía Internacional (AI), por medio de un comunicado, aplaudió la decisión de la Justicia guatemalteca de enjuiciar al exgeneral golpista y exjefe de Estado José Efraín Ríos Montt y a su antiguo colaborador José Mauricio Rodríguez, por delitos de genocidio y crímenes contra la humanidad.
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La organización señaló que el proceso es “un importante paso hacia la justicia, la verdad y la reparación a las víctimas”, y agregó que “esta decisión refuerza el sistema judicial en Guatemala, en tanto que empiezan a rendirse cuentas por delitos del pasado».
Por otro lado, recalcó que “lo que importa es garantizar que habrá justicia, verdad y reparación para las familias y las víctimas de otras miles de violaciones de derechos humanos”.
Por su parte, Orlando López, jefe de la Fiscalía de Derechos Humanos, señaló que la fundamentación del juez, previo a resolver el futuro judicial de los militares, fue importante, puesto que reconoció que el grado de responsabilidad consistía en la cadena de mando, y que sienta un antecedente, aunque no una jurisprudencia.
DESACUERDO
César Calderón, abogado de los generales retirados, calificó el fallo de sesgado y complaciente con las organizaciones nacionales e internacionales de derechos humanos, que según su criterio no tienen una apreciación objetiva del conflicto armado interno en Guatemala.
“Consideran que el conflicto fue únicamente del Ejército, y no toman en cuenta que la guerra la iniciaron los grupos de izquierda y lo que hubo en Guatemala fue una guerra irregular, y que por lo tanto, los militares salieron en defensa de la población y del territorio nacional”, señaló.
Por último, dijo estar en total desacuerdo con la resolución y las opiniones que han surgido en relación a esta, puesto que “estos grupos de derechos humanos, viven y seguirán viviendo de la guerra, por eso introducen la nariz en los asuntos internos de Guatemala”.
EL CASO
El Ministerio Público señala a Ríos Montt, como responsable en la cadena de mando, de la ejecución de 15 masacres, que condujeron a la muerte de al menos 1.771 indígenas del área ixil, entre marzo de 1982 y agosto de 1983.
Ríos Montt, de 86 años, gobernó de facto Guatemala durante ese período y será procesado por los delitos de genocidio y deberes contra la humanidad, por ser el supuesto autor intelectual de las matanzas.
Mientras que Rodríguez, de 67 años, será procesado por haber supuestamente ejecutado los planes militares.