El sorpresivo anuncio de la Premio Nobel de la Paz 1992, Rigoberta Menchú, de participar como candidata en las próximas elecciones generales, marca un hito en la historia política nacional, porque es la primera vez que una mujer, además de indígena, se lanza a la arena política en la búsqueda de la Primera Magistratura de la Nación.
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Cambio de escenario político…
Según la diputada Nineth Montenegro, secretaria general de Encuentro por Guatemala (EG), «el deseo de participar de la Premio Nobel y establecer alianzas con su partido cambia el panorama, lo cual vemos positivo. Ellos pueden ayudarnos en el tema del binomio y EG los apoyaría en cuanto a los puestos de elección popular, pero en el tema de la integración del Comité Ejecutivo sería un poco difícil, pues ellos con todo su derecho desearán formar un partido indígena, mientras que nosotros vemos de manera plural e integral la integración de EG, porque representamos a todos los guatemaltecos».
Con Menchú en la Presidencia habría profundos cambios…
El diputado Víctor Manuel Sales, de la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG) ve con buenos ojos la pre-candidatura presidencial de una mujer indígena, ya que desde hace muchos años se ha mantenido el mismo sistema, por lo que estaría bien un cambio y qué mejor que sea Rigoberta Menchú. Mientras la propuesta de EG, sea para beneficiar a los indígenas, la Premio Nobel, será lo suficientemente inteligente para decidir con qué partido político va.
Su paso en el gobierno la «quemó»…
El diputado Matías Ajvix, del Partido de Avanzada Nacional (PAN), rechazó la pre-candidatura de Rigoberta Menchú, ya que según el congresista indígena, ella se aprovechó de la gente pobre, utilizando su nombre, para tener acceso al poder, sin poner atención alguna a la situación de los más necesitados, por lo que durante su paso por el actual gobierno «se quemó».