«Fue una reunión muy buena y muy franca, hubo una apertura muy grande y hablamos de una amplia gama de temas. Estamos todos convencidos de que el presidente Castro ve que la normalización de relaciones y el fin del embargo beneficiaría a ambos países», dijo en conferencia de prensa Barbara Lee.
Durante la reunión, celebrada la tarde del lunes, se abordaron «las generalidades en el marco de la relación Estados Unidos-Cuba» y «el porqué es importante sostener un diálogo sin condiciones previas», añadió Lee, líder del grupo que concluye este martes su visita de cinco días a la isla.
«Hablamos de que todos los temas pueden ser discutidos en un diálogo abierto y franco sobre la base del respeto mutuo y la soberanía», «del comercio, los intercambios culturales, educativos y científicos», apuntó Lee.
Según la congresista Laura Richardson (California), también se abordaron lo que los dos países «podrían hacer juntos» en la lucha contra el «tráfico de estupefacientes y la trata humana (contrabando de personas)».
El representante Bobby Rush (Illinois) se declaró por su parte «sorprendido» del «gran sentido del humor, conocimiento de la historia y cualidades humanas» del mandatario cubano. «Hablamos con él como si fuéramos parientes de mucho tiempo», dijo.
Durante la reunión, la primera que preside desde que asumió el mando hace dos años y medio en lugar de su hermano enfermo Fidel, Raúl Castro manifestó a los congresistas su disposición a dialogar con el gobierno del presidente Barack Obama en «igualdad» y «respeto», según un comunicado oficial.
«Se abordaron diversos temas, con énfasis en la posible futura evolución de las relaciones bilaterales y los vínculos económicos, luego de la llegada al poder de una nueva administración norteamericana», subrayó la nota.
Congresistas estadounidenses que concluyeron este martes una visita de cinco días a Cuba dijeron que llevarán al presidente Barack Obama el mensaje de que llegó «el momento» de iniciar un diálogo para normalizar las relaciones con la isla comunista.
«Vamos a llevar de vuelta a nuestro país el principal mensaje de que ha llegado el momento de hablar con Cuba y el momento es ahora», dijo la representante por California Barbara Lee, líder del grupo de siete demócratas que cumplió desde el pasado viernes un intenso programa de actividades en La Habana.
En conferencia de prensa, Lee subrayó que la visita fue «un éxito» y que al llegar a Estados Unidos los siete congresistas presentarán a Obama y «al Departamento de Estado un informe con nuestras impresiones y recomendaciones».
Destacó que el informe será presentado antes de que Obama participe en la Cumbre de las Américas, prevista del 17 al 19 de ese mes en Trinidad y Tobago, donde países de América Latina reclamarán a Washington que levante el embargo que aplica contra la isla desde 1962.
Los congresistas estadounidenses sostuvieron la tarde del lunes con el presidente Raúl Castro un encuentro de cuatro horas y media, que calificaron de «franco» y «muy abierto», y en el que abordaron «las generalidades de las relaciones» entre Estados Unidos y Cuba, interrumpidas hace casi 50 años.
También dialogaron con el presidente del Parlamento, Ricardo Alarcón, el canciller Bruno Rodríguez y el ministro de Comercio Exterior e Inversiones Extranjeras, Rodrigo Malmierca.
Durante su estancia los representantes destacaron que bajo el gobierno de Obama se abre la posibilidad de un diálogo entre La Habana y Washington para normalizar las relaciones, pero advirtieron que será un proceso largo y no exento de dificultades.
Emanuel Cleaver, representante por Missouri, destacó que es «importante» que se entienda que los representantes no viajaron a Cuba «en plan de negociar», sino de «dialogar y cultivar las relaciones».
No obstante, dijo que «Estados Unidos con su política de embargo ha llevado esta situación a un punto lamentable» y «no debemos, no podemos y no vamos a permanecer callados para que continúe esta política», apuntó.