Razones para negar el beneficio de la duda (IV)


Al posible logro del establecimiento de un sistema socialdemócrata, actualmente, en Guatemala, así­ como de cualquier otra modalidad de socialismo democrático, Ya he dado varias de esas razones en artí­culos anteriores: en el I, desde el punto de vista teórico; en el II, por las caracterí­sticas personales del Presidente y Vicepresidente de la República; en el III, por la composición del Congreso de la República y la í­ndole de poder paralelo corrupto y pro imperialista del Ejército y delincuente de la Policí­a Nacional Civil, (PNC).

Alfonso Bauer

En este escrito trataré del, por ahora, partido polí­tico oficial, el de UNIDAD NACIONAL DE LA ESPERANZA, el cual por lo que diré a continuación carece de la capacidad no sólo para hacer efectivo un sistema polí­tico socialista, por moderado que fuese, sino para erradicar el omnipotente sistema neo-liberal, enraizado desde el gobierno de ílvaro Arzú.

Estatutos y Plan de Gobierno de UNE. El partido fue inscrito mediante edicto del Tribunal Supremo Electoral (SPE), publicado en el Diario Oficial -Diario de Centro América- el 23/8/2002.

Sus Estatutos fueron aprobados porque no violaban la Ley Electoral. El texto de ellos corresponde al de una organización polí­tica de signo democrático burgués progresista; pero contiene varias contradicciones internas o con el modo de actuar del partido, que corroboran la falta de firmeza y coherencia ideológica y de estrategia polí­tica de sus autores y de los afiliados que los aprobaron. Pondré algunos ejemplos: En su artí­culo 3 estatuye «un enfoque de género», pero en menos de un mes de haber llegado al poder la UNE, organizaciones de mujeres uneistas se han quejado públicamente de su exclusión; en el artí­culo 6 al definir la Democracia, preceptúa «que las minorí­as están representadas y gozan de garantí­as para organizarse», pero no identifica esas minorí­as, porque serí­a inconcebible que se refieran a las poblaciones indí­genas, que, por el contrario, son la mayorí­a en el paí­s. La minorí­a es la clase dominante, que no sólo goza de plenas garantí­as sino que se las niega a la mayorí­a a la cual explota hasta reducirla a la miseria; en ese mismo artí­culo, al referirse a la Igualdad, dispone que «cree en la igualdad de los seres humanos no importando su raza, sexo, idioma, etcétera». Sin embargo, además de las mujeres varias organizaciones mayas han protestado porque se les discrimina y excluye como empleados y funcionarios públicos; en el artí­culo 7, sobre Postulados Económicos, reconoce su respeto «a la propiedad privada de acuerdo con los principios constitucionales que anteponen el interés general al particular, propiciando así­ una economí­a social de mercado». Cierto es que el artí­culo 44 de la Carta Magna estipula que «El interés social prevalece sobre el interés particular». Pero el último párrafo del artí­culo 118, a pesar que su primer párrafo dice que el Régimen Económico y Social se funda en la Justicia Social, estipula «Cuando fuere necesario el Estado actuará completando la iniciativa y la actividad privada, para el logro de sus fines expresados», precepto de genuino corte neo-liberal, que imposibilita el imperio de la justicia social; en ese mismo artí­culo 7, UNE propicia «una economí­a social de mercado», a la que se opone la socialdemocracia, pues si bien acepta economí­a de mercado es en forma restrictiva y estrictamente controlado por el Estado, en defensa de los intereses nacionales ante la ameniza de expansiones extranjeras de empresas transnacionales. En cambio, UNE, en ese mismo artí­culo favorece la Inversión, principalmente la extranjera, que es de signo monopolista u oligopólico, al mismo tiempo que se obliga en el mismo artí­culo a librar «combate a los monopolios y oligopolios.

Hay más contradicciones que, por falta de espacio, omito señalar. Pero, no puedo callar el engaño de UNE, porque en el articulado de sus Estatutos no hay ninguna disposición que preceptúe que la ideologí­a del partido no es socialdemócrata y, además, durante el quinquenio desde su aprobación, jamás hizo algún pronunciamiento en ese sentido. De modo que el sello socialdemócrata que hace pocos dí­as le ha estampado su ex secretario general, ahora Presidente de la República, no pasa de ser un antojo del ingeniero ílvaro Colón, ¿quién sabe con qué propósitos?

Plan de Gobierno El Plan de Gobierno definitivo, UNE no lo ha dado a conocer sólo ha informado que se basa en cuatro programas y ocho polí­ticas estratégicas. Los cuatro programas son: de Solidaridad (lealtad humana) -Polí­tica de desarrollo Social y de desarrollo municipal; de Gobernabilidad (lealtad cí­vica) – Polí­tica de seguridad y estado de derecho, – de desarrollo democrático y legislativa. Polí­tica de Productividad (lealtad económica)- Polí­tica de desarrollo económico y de gestión de riesgos, prevención y atención de desastres. Y Programa de Regionalidad (lealtad de vecino) – Polí­tica de relaciones exteriores.