Raúl viaja a Rusia


El presidente cubano, Raúl Castro, llegará mañana Rusia para sellar el reencuentro de Cuba con su ex aliado de la Guerra Frí­a, en su primer viaje fuera de América Latina como gobernante, 23 años después de la última visita del lí­der comunista Fidel Castro a Moscú.


La visita a Rusia, de una semana, es el tercer viaje oficial de Raúl Castro desde que asumió el mando en julio de 2006 por la enfermedad de su hermano Fidel, después de haber visitado Venezuela y Brasil en diciembre pasado.

Calificado de «histórico» por ambos gobiernos, el viaje será clí­max del acelerado proceso de recomposición de los nexos de La Habana y Moscú, tras distanciarse con el fin de la Unión Soviética en 1991, y se enmarca en el interés de Rusia por estrechar relaciones con América Latina.

El gobernante cubano, de 77 años, responde a la invitación que le hizo el presidente ruso, Dimitri Medvedev, cuando visitó Cuba en noviembre en el cierre de una gira por América Latina.

«Las actuales relaciones entre Rusia y Cuba son extraordinarias», afirmó Raúl Castro la semana pasada a la agencia oficial rusa Itar-Tass.

En su visita a Cuba, Medvedev, quien además de reunirse con su colega cubano fue recibido por más de una hora por Fidel Castro, dio por «superada la pausa» que se produjo en la relación bilateral en la década pasada.

La última vez que Fidel visitó Moscú fue en 1986 y su hermano, entonces ministro de Defensa, en 1985, mucho antes de que el colapso de la Unión Soviética, trajera un largo perí­odo de penurias a Cuba, por haber sido su sostén económico, militar y polí­tico durante 30 años.

Raúl Castro, quien también se entrevistará con el primer ministro, Vladimir Putin, revitalizó los ví­nculos, y dijo esperar que su viaje consolide la cooperación bilateral que existe en todos los campos, incluido el militar.

Como preparación al viaje, funcionarios de ambos paí­ses firmaron una decena de acuerdos, entre los que destaca un memorando entre la compañí­a Cubapetróleo y el consorcio nacional petrolero creado por Rusia para la explotación de yacimientos de hidrocarburos en América Latina.

«El intercambio abarcará toda la actividad petrolera desde la prospección, extracción, refinamiento, transportación y comercialización», dijo el viceprimer ministro ruso, Igor Sechin.

El consorcio de minerí­a ruso Norilsk, el mayor productor mundial de ní­quel, también suscribió un acuerdo con Cubaní­quel para la financiación de estudios geológicos.

Sechin destacó la colaboración técnico-militar que existe con Cuba bajo normas internacionales. «Siendo como somos socios estratégicos, lo seguiremos haciendo», declaró a la prensa.

Por primera vez en 17 años, llegó a Cuba en diciembre un destacamento naval ruso, el destructor Almirante Chabanenko y los buques Iván Bubnov y SB-406, lo que marcó un nuevo paso en la cooperación militar.

La semana pasada también se firmaron convenios de colaboración entre el Centro de Ingenierí­a Genética y Biotecnologí­a de Cuba y empresas de la industria farmacéutica rusa, así­ como en el sector de la informática y comunicaciones.

Un crédito de 20 millones de dólares fue firmado por Sechin en noviembre, en el último de cuatro viajes que hizo a Cuba en 2008, para la compra de equipos en Rusia en el marco de los acuerdos, los cuales serán refrendados por Raúl Castro en Moscú, según medios rusos.

El vicepresidente del Consejo de Ministros de Cuba, Ricardo Cabrisas, destacó que los acuerdos van en la ví­a de una cooperación más estrecha, a partir de asociaciones económicas y empresas mixtas.

Rusia no representa un modelo económico y social que siga Cuba, que mantiene su sistema comunista, pero sus ví­nculos económicos tienen un peso importante, y hoy es su décimo socio comercial, con un intercambio de unos 400 millones de dólares anuales.