Raúl sigue actividad tras rumores sobre Fidel


El presidente de Cuba, Raúl Castro, apareció hoy en los medios en su actividad normal de jefe de Estado cuando recibe a un dignatario africano en La Habana, tras una semana de intensos rumores sobre la salud de su hermano Fidel Castro.


Raúl Castro, que luce un traje civil y sonriente en la primera plana de los periódicos, visitó la tarde de ayer «en la residencia donde se encuentra hospedado» al primer ministro de Cabo Verde, José Marí­a Pereira Neves, subrayó una nota oficial.

En la calle todo parece normal, la agenda oficial sigue como estaba previsto con la llegada el domingo de la presidenta argentina, Cristina Kirchner, pero la ausencia mediática de Fidel Castro, enfermo desde julio de 2006, inquieta a los cubanos y causa revuelo en el exterior.

Una secuencia de hechos dispararon las alarmas. Cumplió un mes de no publicar sus «reflexiones» en la prensa, su más reciente foto es del 18 de noviembre, el último video de hace siete meses, y visitaron Cuba los presidentes Rafael Correa, de Ecuador, y Martí­n Torrijos, de Panamá, sin indicios de que los recibió.

Ya el clima estaba enrarecido por el mensaje que Castro escribió para la histórica celebración el 1 de enero de medio siglo de revolución: «Al cumplirse dentro de pocas horas el 50 Aniversario del Triunfo, felicito a nuestro pueblo heroico». Sólo 16 palabras, con su firma y fecha del 31 de diciembre, a las 7:00 p.m.

«Yo esperaba incluso verlo al menos saludando en el acto o en video. Si no salió es porque no puede y hay que cuidarlo», dijo Rosa Rodrí­guez, una vendedora de flores de 53 años, en un mercado de La Habana.

La gota que colmó la copa fue una declaración del presidente venezolano, Hugo Chávez, de quien nadie duda que maneja información de primera mano sobre la salud del lí­der de 82 años, al que ha visitado unas 13 veces en la convalecencia, pero no en la simbólica fiesta de la Revolución.

«Sabemos que ya el Fidel aquel que recorrí­a calles y pueblos de madrugada, con su estampa de guerrero, con su uniforme y abrazando a la gente, no volverá. Quedará en el recuerdo», dijo el domingo Chávez, que considera a Fidel un «padre».

Y añadió: «Fidel va a vivir, como está vivo y vivirá siempre más allá de la vida fí­sica y debe vivir, él lo sabe, años. Te necesitamos todaví­a».

Aunque esa palabras no fueron difundidas en los medios de la isla, a los cubanos de una u otra forma le llegan las versiones que corren en el exterior, por televisión ilegal o por llamadas de familiares de Miami.

Las especulaciones van desde que Castro -no visto en público desde que enfermó- murió o está grave, en coma o perdió la memoria, hasta que diariamente camina un kilómetro, hace ejercicios o está concentrado en asuntos de polí­tica interna y externa, y escribiendo sin parar.

«Para mí­ que no está muerto. A él le gusta el misterio. Yo no he visto ningún movimiento raro, todo está normal», dijo Alicia, una jubilada del sector de la salud, de 70 años.

Otros apuntan al 20 de enero. «Está esperando a que Barack Obama llegue a la presidencia (de Estados Unidos), para dar señales de vida con alguna reflexión o a lo mejor es para anunciar después… estoy curiosa», dijo una licenciada en francés de 49 años.

«Es extraño que no aparezca por ningún lado. Pero la verdad nadie está tan pendiente, la gente anda más en resolver lo de la comida, ahora que están apretando (contra el mercado negro)», agregó un mecánico de 33 años.

El exilio en Miami se encuentra revuelto. En Florida, Ramón Saúl Sánchez, lí­der del Movimiento Democracia, convocó para el sábado a otras organizaciones anticastristas y se reunió con la policí­a para coordinar medidas que eviten desórdenes en caso de anunciarse la muerte de Castro.

De Washington también surgen versiones de reuniones de urgencia y movimientos en La Habana. «Estamos siguiendo este asunto muy de cerca», dijo a un diario de Miami Andy Gómez, asesor del U.S. Task Force on Cuba.