Rasgos de la adolescencia


Distante estoy de bucear en La Adolescencia como Evasión y Retorno, escrito por el ex presidente doctor Juan José Arévalo. Me propongo mediante una aproximación destacar las expresiones conductuales de nuestros adolescentes, observadas constantemente a lo largo y ancho del entorno capitalino, como muestra selectiva.

Juan de Dios Rojas
jddrojas@yahoo.com

Todas muy propias de esa etapa crucial de la existencia, hoy considerada demasiado acelerada al ritmo mismo de la vida. Empezamos por subrayar la condición en que se encuentran, confundidos y desorientados, sin duda. Urgidos de consiguiente de comprensión, apoyo, cariño y amistad sincera del cí­rculo familiar que les rodea.

Hay tendencia inconfundible de sentirse en plena potencialidad, pero sin claridad respecto a los valores humanos que merecen proyectarse. A los que presta muy poco o ningún interés, mismos que a su juicio inmaduro solamente son cosas ya obsoletas; por lo tanto pasan desapercibidas a su saber y entender ajenas a importancia.

En raras y contadas ocasiones demuestra respeto y estima a los adultos y personas de la tercera edad. Los saludos, conformantes de las reglas de urbanidad, cero. Tampoco ceder el puesto en el transporte colectivo a los mayores, ni dar el rincón a las damas en general en las aceras instaladas en una mayorí­a de calles.

A propósito, sienten la necesidad de protagonizar aventuras en el diario acontecer. Como usuarios del transporte público en mención, viajan colgados de las puertas, en abierto desafió y expuestos a un lamentable accidente de consecuencias funestas. Forman los tradicionales grupos afines, de manera solidaria e identificados totalmente.

El arrojo sale a relucir de parte de quienes conducen vehí­culos automotores, a tiempo de hacerlo a modo de pistas de carrera en la red vial citadina. De similar manera si tripulan motocicletas, un verdadero rayo y estruendo del escape; también patinetas agresivas y valladar al transeúnte.

Algo digno de citar viene a ser el surgimiento de Eros, justo cuando los noviazgos dan inicio, prueba evidente del despertar de mutua atracción con las adolescentes. Una cosa trae otra, en medio del clima de alta tensión por el que pasan, vienen, además, los embarazos prematuros, circunstancia de trascendencia para ambos seres.

Partidarios consumados de la cultura del ruido, son dados de ambos géneros a platicar casi a gritos, aparte de utilizar el caló de moda del que hacen su medio de comunicación. Pero es arma de doble filo, habida cuenta que el propio ruido y la contaminación audial que los rodea, les disminuye la capacidad auditiva como colofón.

Para el deporte en general y en particular los más populares como son el balompié y el baloncesto, impone su categorí­a y perfomance. Consecuencias del nivel psicomotor y habilidad, necesitan canalizar de esa manera la energí­a desbordante que poseen, y por lo tanto urgidos también de gastarla en el acto, sin otra alternativa.

Tienen inclinación por reñir y solucionar sus diferencias en menor cuantí­a por medio de los puños. Por cuanto que quienes asisten a gimnasios conocen al dedillo las artes marciales y llevan ventaja sobre su adversario al salir victoriosos. Aunque no es remoto la utilización de armas blancas o de fuego y el saldo trágico.

En competencias encabezadas asumen obviamente el liderato, intraula y extraula, referentes a los pensa de estudio y la tecnologí­a de punta; de igual resultado en eventos de oratoria y literarios. Su participación destacada en campañas de beneficio social y de algunas emergencias los hace crecer.