«El tema del comercio está manejado por la mentalidad del libre mercado y todo lo reducen en relación a la oferta y la demanda, ponerle tope a los precios no resuelve el problema porque habrá desabastecimiento, pero aquí es donde entramos nosotros en el dilema. ¿Por qué el comercio no está regulado por leyes éticas?, si hubiera más sentido de solidaridad los productores y vendedores no tratarían de aprovecharse y castigar al consumidor, comentó el Obispo de San Marcos, ílvaro Ramazzini.
El prelado explicó que los economistas dicen «economía es economía», solidaridad es ética y no tiene nada que ver con las reglas del mercado; sin embargo, los obispos de América Latina, en Aparecida Brasil, manifestamos que las mismas leyes del mercado deben regirse por principios éticos.
Ante la situación que se vive en el mundo, lo que hace falta en este país es solidaridad y que todos pensemos en el prójimo como alguien que necesita más de lo que yo necesito, debe pagarse salarios justos y evitar lo que está sucediendo en las fincas de la Reforma, San Marcos, donde ya no están pagando los salarios mínimos y en muchos casos el jornal no supera los Q15 diarios.
El obispo planteó la necesidad de convertir las grandes extensiones de terrenos para la producción de nuestra propia comida y sobre todo a garantizar acciones de solidaridad para con los más necesitados.
Similox: «Que no sean avorazados»
Mientras tanto, Vitalino Similox del Consejo Ecuménico, requirió a sectores económicos «que no sean avorazados» y que sean solidarios con los más necesitados ante la crisis por el encarecimiento de los precios de los granos básicos, combustibles y la escalada inflacionaria.
«Rechazamos a esos sectores que se aprovechan de la pobreza y de la situación que vivimos; ese avorazamiento de algunos empresarios, no todos por supuesto, no lo podemos seguir permitiendo, necesitamos un Estado fuerte, honesto, que controle la situación y una iniciativa privada que respete el bien común, la justicia social», agregó.
Si todos nos ponemos de acuerdo y colaboramos saldríamos muy bien de esta situación, pero el problema es que ha habido muchos privilegios para unos cuantos a costa de perjudicar a las grandes mayorías, acotó.
«Este país es un paraíso de evasores»
Este país es un paraíso de evasores, hay mucha impunidad, mucha corrupción y como consejo nos preocupa que haya transparencia, honestidad y que el gobierno no ande gastando los recursos en donde no le conviene al país, que haya calidad del gasto, el tema de los fideicomisos ha sido fuente para evadir los controles y en este pacto fiscal se van a normalizar y transparentar, afirmó Similox.
Explicó que en Guatemala constitucionalmente es posible evadir impuestos, la ley permite la doble contabilidad, el no pago de impuestos adecuados, la no declaración justa del valor de inmuebles y el tema del catastro, por lo que se hace necesario establecer mecanismos que garanticen una limpieza fiscal, dijo.
Al Consejo, que aglutina a iglesias católicas y evangélicas, el Ministro de Finanzas les informó que se están tomando en cuenta estos aspectos a fin que quienes deban pagar impuestos lo hagan, que haya diferenciación y se permita una limpieza fiscal para evitar aumentar nuevos impuestos.
Según el Consejo, el gobierno podría enderezar la economía, aunque están preocupados por el manejo que se está dando al tema de las «transferencias condicionadas» en los cuarenta municipios más pobres, porque puede dar lugar a corrupción, una fuente de enriquecimiento ilícito ante la falta de transparencia y honestidad en este país.
La solución al problema de pobreza no son las transferencias condicionadas, si no se atacan las causas de la extrema pobreza impulsando el desarrollo rural, la tenencia de la tierra, la capacidad de producción, asesoría técnica y una serie de cadenas que son urgentes continuaremos igual o peor de como estamos, concluyó.
Fortalecimiento de sanciones
Durante el gobierno de Alfonso Portillo se emprendió una reforma tributaria que llevaba aparejado el endurecimiento de sanciones para combatir el flagelo de la evasión y elusión del fisco, pero como se recordará la cúpula empresarial «torpedeo» los cambios legales hasta que la Corte de Constitucionalidad los suspendió.
En el acuerdo socioeconómico, el Estado de Guatemala se comprometía a promover una reforma al Código Tributario para establecer mayores sanciones a la evasión, la elusión y la defraudación tributarias, tanto para los contribuyentes como para los funcionarios encargados de la administración fiscal.
La propuesta del presidente Colom que pronto enviará al Congreso de la República en el tema de la reforma fiscal no contempla, por un lado sanciones de esta naturaleza y por otro, tampoco controles para mejorar la calidad del gasto público y su fiscalización y mucho menos reformas para modernizar las instituciones encargadas de velar el uso correcto de los fondos públicos.