Rafael Correa proclama su histórica reelección en comicios ecuatorianos


El presidente de Ecuador, Rafael Correa, es recibido por un grupo de escolares en Lumbis, Ecuador.

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<p>El presidente de Ecuador Rafael Correa, que proclamó su reelección en los comicios generales de ayer, acumulaba una amplia ventaja en el escrutinio preliminar frente a su principal rival, que seguí­a sin admitir la derrota, según el conteo oficial divulgado el lunes.</p>
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«Hemos ganado abrumadoramente (…) Hoy es un dí­a de alegrí­a, de futuro, damos un paso histórico para consolidar esta revolución ciudadana», afirmó Correa poco después de que tres sondeos de boca de urna lo dieran como el seguro vencedor.

El escrutinio oficial mostraba una tendencia a su favor. Para evitar el balotaje, el mandatario requiere un 40% de los votos y una ventaja de diez puntos sobre el segundo.

Contabilizado un 63,4% de las mesas electorales, el jefe de Estado obtení­a 51% de los sufragios válidos y una diferencia de casi 23 puntos sobre el ex mandatario Lucio Gutiérrez, su principal rival que lograba 28,3%, según anunció el lunes el Consejo Nacional Electoral.

«Hoy les ratifico el compromiso de dar mi vida si es necesario por construir esta democracia, por hacer un paí­s más justo en lo social», declaró Correa durante un mitin en Quito, donde celebró el triunfo con sus seguidores.

Asimismo, revalidó su condición de lí­der antisistema y se felicitó por la «victoria más esplendorosa en los últimos 50 años de la polí­tica ecuatoriana».

El gobernante obtuvo un promedio de 55% de los votos y una diferencia de 28 puntos sobre Gutiérrez, lo que hace innecesario un balotaje, según encuestas de las empresas Cedatos-Gallup, Santiago Pérez y CMS.

Sin embargo Gutiérrez, quien gobernó el paí­s entre 2003 y 2005 antes de ser destituido, no reconoció la derrota y llamó a sus seguidores a vigilar el escrutinio.

«No creo en esos datos porque el exit poll (boca de urna) nos dio perdedores en todas las provincias de la sierra y hemos ganado en cinco provincias», expresó el dirigente opositor.

Correa también anticipó un triunfo del oficialismo en las legislativas. «Podemos tener una mayorí­a con holgura», señaló y renovó su compromiso con los más desfavorecidos.

De acuerdo con la firma Santiago Pérez, el oficialismo captó al menos 61 de las 124 curules de la Legislativa cuando restan conocer el escrutinio de los seis asambleí­stas de los emigrantes, mientras el partido de Gutiérrez alcanzó 23 escaños.

«Retomaremos nuestro origen: nosotros estamos aquí­ por los pobres, no es una opción excluyente (…), pero lo tenemos claro: nuestra opción preferencial es por los más pobres de este paí­s y nuestro compromiso, erradicar la miseria», indicó Correa.

De mantenerse la tendencia, Correa conseguirá su quinto triunfo consecutivo en las urnas desde su elección en noviembre de 2006.

El jefe de Estado debí­a concluir su perí­odo en 2011, pero al cabo de tres procesos electorales logró la aprobación de una nueva Carta Polí­tica que habilitó su reelección hasta 2013, cuando podrá presentarse a otro mandato.

También se convertirá en el primer presidente reelegido desde el retorno a la democracia (en 1979) y su triunfo sepultará una década de inestabilidad en la que sus tres antecesores fueron destituidos en medio de revueltas populares.

Casi 10,5 millones de personas estaban habilitadas para sufragar en el proceso electoral del domingo, el primero bajo la actual Constitución aprobada en referendo en septiembre.

Correa es seguidor de la corriente del nuevo socialismo que ha echado raí­ces en Venezuela con el presidente Hugo Chávez desafiando a Washington, reivindicando el rol del Estado y proponiendo un nuevo diseño financiero ante lo que considera el colapso del capitalismo.

El reelegido presidente deberá encarar la crisis global, cuyos efectos han significado para el paí­s un drástico descenso de los ingresos petroleros y por remesas, claves para el esquema dolarizado de la economí­a nacional.

«La verdad es que la crisis nos va a terminar golpeando a todos, pero él está intentando que no nos golpee tanto», dijo a la AFP Santiago Cano, un asesor de negocios de 26 años.

OPOSICIí“N De derrocado a lí­der


El derrocado ex presidente Lucio Gutiérrez era hace cuatro años un desahuciado polí­tico, pero tras superar el exilio y la cárcel regresó para erigirse en el jefe de la oposición ecuatoriana y el más duro contradictor del poderoso gobierno de Rafael Correa.

«El pueblo nos ha dado una altí­sima responsabilidad: liderar la oposición y nosotros vamos a asumir esa responsabilidad con total entereza porque en Ecuador tiene que seguir primando la democracia», dijo hoy Gutiérrez, quien aún se niega a reconocer su derrota en los comicios del domingo.

Agregó que en el paí­s «tiene que haber libertad de expresión, respetarse a los ecuatorianos», para lo cual advirtió que «va a hacer una oposición constructiva, pero muy firme, una oposición muy digna».

Gutiérrez, quien como coronel del Ejército participó en el derrocamiento del mandatario Jamil Mahuad en enero de 2000, se convirtió en el principal detractor de Correa, que con un 70% de los votos contabilizados obtiene 51,7% de los sufragios y logró una ventaja de 24 puntos sobre el ex mandatario.

Correa proclamó el domingo su victoria apoyado en tres sondeos privados a boca de urna, que le adjudican un promedio de 55% de los votos para ser reelegido hasta 2013 en una histórica primera vuelta, frente a 27% del dirigente opositor.

Empero el coronel (r) insistió en que esperará que concluya el escrutinio para fijar su posición ante las posibilidades de que aún, según él, pueda forzar el balotaje.

«Estamos esperando los resultados oficiales», enfatizó Gutiérrez, quien gobernó Ecuador entre enero de 2003 y abril de 2005, cuando fue destituido por el Congreso en medio de una revuelta social.

Apenas fue cesado de la presidencia realizó un exilio voluntario que lo llevó por Brasil, Estados Unidos, Perú y Colombia. A su regreso a Ecuador en octubre de 2005 fue apresado bajo sospecha de atentar contra la seguridad del Estado.

Gutiérrez fue absuelto luego de cinco meses de reclusión, pero no pudo terciar en la elección presidencial de 2006 -que ganó Correa- debido a que la corte electoral le suspendió sus derechos polí­ticos (por el ingreso ilegal de dinero en la campaña de 2002), que recuperó en mayo de 2008.

El partido Sociedad Patriótica, encabezado por Gutiérrez -quien se presenta como un nacionalista de centro-izquierda-, captó unos 23 de los 124 curules de la Asamblea Legislativa contra al menos 61 del oficialismo, según una encuesta de la firma Santiago Pérez.

«Ya basta de que nos dejemos mandar por una persona que nos quiere dividir, confrontar, que nos está conduciendo hacia el precipicio y el fracaso», dijo el ex presidente anticipando que fiscalizará a Correa. «Tiene que explicarnos de dónde saca tanto dinero para hacer una campaña multimillonaria», apuntó.

Sin reconocer su derrota y confiando en que el escrutinio total lo catapultará al balotaje, Gutiérrez señaló que «exigirá de una vez por todas que se conozca si (el gobierno) recibió o no dinero del narcotráfico» a raí­z de la presunta vinculación de un ex funcionario con traficantes de cocaí­na.

Correa por su parte rechazó cualquier acercamiento con Gutiérrez, quien el domingo llamó a sus simpatizantes a que «no abandonen el conteo de los votos».