R E A L I D A R I O (DXCI)


Proclamación tardí­a. Ese Uaito Biatoro ya ni gracia tiene, de veras. Apenas seis (6) dí­as antes de la segunda vuelta de votaciones hizo el anuncio oficial, aquí­ en La Hora, de que el ciudadano Romualdo Tishudo fue proclamado candidato inédito, infiltrado e inesperado a la primera magistratura de la Nación por el glorioso Cí­vico Petate Tieso, con sede en Tejutla. Pero no contento con tamaño despropósito reñido con el ordenamiento jurí­dico vigente, viene Uaio Biatoro e insinúa que en Abstencionistas Anónimos ya tení­amos a alguien por quien votar (que no elegir), toda vez que, ciertamente, Romualdo Tishudo, originario de mi lindo Tejutla, tierra de petates, reúne todos los requisitos morales, éticos, ciudadanos y legales que los abstencionistas demandamos para ser partí­cipes activos y entusiastas en una pachanga cí­vica digna de tal concepto, pero obviamente en seis dí­as era imposible convocar a nuestras bases e implementar las estrategias, tácticas y logí­sticas del caso. En tal virtud, emplazamos al Uatio Biatoro y a su Comité Civico Petate Tieso, mantener durante los próximos cuatro años como nuestro candidato nato a Romualdo Tishudo, siempre con miras a 2011, Dios mediante. (Y así­, entre paréntesis, la numerosa delegación de observaciones de Mirador Abstencionista da fe de la feliz derrota del aberrante binomio Chafarote-oligarca, lo cual preserva, en alguna medida, la dignidad, la inteligencia y la memoria histórica de un cierto número de ciudadanos).

René Leiva

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Consejos estomacales. Se dice que un estómago vací­o es el peor consejero, pero tal aserto es discutible en extremo, pues depende qué tan vací­o esté el estómago en el momento de aconsejar; qué tanto protagonismo, influencia o ascendiente tenga dicho órgano del sistema digestivo en la voluntad y el albedrí­o del aconsejado; qué otros órganos, glándulas, membranas y miembros diversos están descartados o en situación inferior o en desventaja respecto al estómago para que sea ésta precisamente, y no otro, el que emita los más ruines, perniciosos e irrazonables juicios u opiniones sobre cómo se debe actuar en un asunto determinando. Más que todo si nunca se le pide a él precisamente, de forma expresa, tal o cual parecer. ¿Por qué un estómago, esté lleno, a medio llenar o totalmente vací­o, habrí­a de constituirse, por sí­ y ante sí­, en consejero especí­fico? ¿Y por qué hay que esperar a que se vací­e para escuchar y atender sus pretendidos consejos, sean estos buenos, malos o pésimos? Y por otra parte, ¿quiere esto decir que un estómago lleno por fuerza da los mejores consejos del mundo? ¿y por qué no prestar oí­dos esmerados al corazón, a los testí­culos (si los hubiere)? E incluso, por qué no, de vez en cuando, prestar oí­dos abiertos al cerebro, de reconocida solvencia intelectual, en la mayorí­a de los casos.

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Desautocondecorado. Por este medio, a nombre de un selecto grupo de ciudadanos notables, se felicita al doctor Edi Estéin por no haberse aprovechado de su alta investidura para autocondecorarse con cuanto galardón, medalla o distinción tiene a la mano, aun cuando en su caso particular, por su calidad moral e intelectual -y simpatí­a personal-, eso de autocondecorarse (un abuso de lo más aberrante) hasta cierto punto hubiera estado un tanto justificado; aunque no, eso serí­a inconcebible e impensable en él, pero de todos modos es de manifestarle la satisfacción que sentimos por su respeto, moderación y decoro hacia las condecoraciones oficiales -que mucho se ha devaluado, también es cierto. Pero que quede constancia más o menos histórica, digamos.

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La duda. De última hora, el Consejo Polí­tico de Abstencionistas Anónimos -el cual me honro en presidir-, en una medida sin precedentes en los anales de nuestra institución acordó, por unanimidad, otorgar el famoso y muy generoso beneficio de la duda, en primicia, a la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), pero no a partir del 14 de enero a las catorce, ya que tal simbolismo está demasiado trillado; más bien el citado beneficioso dudoso, por un lapso de cien (100) dí­as calendario, corre, desde la presente publicación.