R E A L I D A R I O (DLXXI)


En condones y en tampones. Quienes utilizan tales accesorios, caballeros por un lado y damas por el otro, cuentan que en condones y en tampones obsequiados en la ví­a pública, han encontrado propaganda polí­tica impresa, pero suponen que la tinta empleada es inocua tanto para el pene como para la vagina ?dicho sea con el debido respeto?, y que las autoridades electorales y de salud pública están enteradas de tal fenómeno sexo-electoral, y por lo tanto han autorizado, en conjunto, dicha forma heterodoxa y poco convencional de promover a un determinado partido polí­tico y sus correspondientes candidatos a algo, o sea que no se considera un atentado contra las buenas costumbres y contra la intimidad de las personas. Los mismos informantes, mujeres y hombres, indican que a pesar de la propaganda impresa en los referidos adminí­culos (sí­mbolo partidario y efigie del presidenciable), no han sentido interferencia o menoscabo alguno a la hora y después de realizar los respectivos actos profilácticos, el preservante y el absorbente. (¿No tendrí­a mayor y más impactante difusión propagandí­stica utilizar la misma técnica en el papel destinado para baños y excusados?)

René Leiva

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Apaleado. Ha transcendido en medios polí­ticos que la prestigiosa Asociación de Chuchos Apaleados de Guatemala (ACHUAPAGUA) recibió por estos dí­as en su ancho seno, de forma apoteósica, al í­nclito radiólogo y millonario Pancho Arredondo como a uno de sus más recientes pero esperados y entrañables miembros activos. Incluso algunos exaltados asociados de la ACHUAPAGUA han propuesto ante la directiva aclamar a Arredondo como su lí­der nato y héroe emblemático, lo cual deberá postergarse hasta después del domingo 9 de septiembre, pues a pesar de que en polí­tica partidista-electorera hay demasiado escrito, siempre habrá sorpresas para alucinar a incautos e incluso a experimentados observadores.

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Tortillas. Señor Presidente de la República, licenciado Buenagente Bershé, presente. Después de mi corto saludo paso a lo siguiente. Me permito hacer de su ilustrado conocimiento que hoy en dí­a una tortilla cuesta entre veinte y veinticinco centavos la unidad, casi siempre hecha de Maseca o de maí­z importado, con un grosor de dos milí­metros y un diámetro de siete centí­metros, lo más, y no bien cocida por lo caro de la leña y el gas propano; pero la humilde y proletaria tortilla de marras no es sino un relativo accesible y cotidiano sí­mbolo ?tocable, oloroso y comible? de lo menguada y costosa que resulta la canasta básica (o mejor la bolsa de plástico básica) para una familia de seis hambrientos miembros. Pero claro, usted ya va camino hacia Campeche y a saber qué ocurrencia célebre se le vendrí­a a su ocurrente magí­n como un consejo práctico para quienes la tortilla es el alimento básico e insustituible. En fin. Sin otro particular, me suscribo…

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Lo que dijimos. Dicen que nada ni nadie le puede quitar a uno lo comido y lo bailado. De acuerdo. Pero también está lo que dijimos, más que todo. Bailó toda la noche, comió de buen apetito esto y aquello, ¿quién se lo va a suprimir, privar, sacar o eliminar? Ahí­ se queda para siempre jamás, en ella o él. Pero dentro de ese privilegiado orden de cosas ocupa tal vez el primer lugar lo que dijimos, una vez debidamente consumado, como Dios, Venus y Eros mandan, con toda su parafernalia antisolemne, sus aderezos y condimentos naturales, sin más ostentación que la mutua satisfacción en dosis respetuosas y respetables. Es lo que dijimos, y a ver, quién nos lo quita.

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O contra Trinidad o contra Tobago. No soy aficionado al fútbol e ignoro cuanto acontece en su ámbito, pero me desconcierta ese despropósito, esa evidente arbitrariedad e inequidad de que la selección de Guatemala juegue contra Trinidad y Tobago, al mismo tiempo y en el mismo lugar. ¿Por qué no programar primero un partido contra Trinidad y después a los cuatro o cinco dí­as, otro contra Tobago, que serí­a lo más razonable y justo, a manera de eliminar esa aberrante desventaja para nuestra selección nacional? ¿Acaso, por ejemplo, alguna vez ha jugado Honduras contra Guatemala y Belice?