«Solidaridad», es la principal palabra que resuena en un centro sanitario de La Paz, donde decenas de personas hacen filas para donar su sangre y enviarla a Haití, devastado por un terremoto que dejó miles de víctimas.
La campaña comenzó el jueves en La Paz y otras ciudades de Bolivia, con el objetivo de recolectar hasta 1.000 unidades (unos 500 litros) para el domingo poder enviarlas a Haití en coordinación con las Naciones Unidas.
«A pesar de nuestras limitaciones económicas, siempre estamos para ayudar», dijo el ministro de Salud, Ramiro Tapia, principal responsable de las tareas para acopiar la asistencia humana.
«Lo hago por solidaridad con nuestro prójimo, hay que colaborar con otras personas», dice a la AFP la estudiante Gabriela Alarcón, de 21 años, mientras se encuentra sentada al interior de una ambulancia, habilitada como sala médica, con todos los implementos técnicos para recolectar sangre.
La mujer está con un brazo extendido apoyado sobre la extremidad de un sillón, mientras su sangre fluye gota a gota por un catéter hasta una bolsa de nailon.
El vehículo está en las puertas de ingreso del Ministerio boliviano de Salud, en el corazón de La Paz, donde el Gobierno ha habilitado un puesto para que la población acuda a donar sangre.
En uno de sus ambientes, hay decenas de personas haciendo fila para poder cumplir con esta campaña pública. Esperan llenar unos formularios médicos, como primer paso.
«Estoy acá por los hermanos de Haití, estoy donando para salvar vidas allá, de los hermanos de Haití», afirma Isidora Velásquez, una mujer aymara de 50 años dedicada a las labores de casa, tras un gesto que le demandó unos 30 minutos aproximadamente.
«Más allá del lamento hay que apoyar con hechos», dice por su lado el comunicador Guimer Zambrana, quien ha dejado por algunos minutos su oficina para también donar sangre.
«Lo que se quiere es recolectar unas 1.000 unidades, trabajamos en coordinación con todos los bancos de sangre del país para captar ese número de donantes», informó la vicedirectora del estatal Banco de Sangre del país, Vanesa Tellería.
La médica explica que no todas las personas son aptas para donar.
«Primero se hace una prueba de laboratorio para saber si (una persona) es apta sobre el número de glóbulos rojos; si es apta (entonces) pasa a una valoración clínica y se analiza el estado de salud general del donante y luego recién pasa a la fase de donación».
La vicedirectora del Banco de Sangre explicó que cada unidad de donación sanguínea recolectada será separada en concentrados de glóbulos rojos, plasma y plaquetas que sirven para diferentes objetivos. «Una unidad puede servir para salvar hasta cuatro vidas», agrega.
El Gobierno estima enviar el domingo un primer avión de carga Hércules C-130, rumbo a Puerto Príncipe, con todo el material recolectado.
El presidente Evo Morales podría viajar en ese avión para acompañar la entrega de la ayuda.
De acuerdo a las previsiones del ministro de Salud, Ramiro Tapia, el primer convoy consistirá en 11 toneladas de ayuda: cinco de medicamentos, cinco de vituallas y una con sangre, plasma y equipos para su buena conservación.
Puerto Príncipe, la capital haitiana, es la más afectada de este país donde las autoridades estiman que más de 50.000 personas murieron por el terremoto del martes.