Analistas en seguridad coinciden en la necesidad de investigar exhaustivamente, quiénes son los autores del crimen perpetrado el sábado pasado, en la zona 10, pues aunque se cree que el delito lo cometió un grupo de extorsionistas y delincuentes, el armamento y la planificación del mismo, podría responder a otra hipótesis.
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El Ministerio de Gobernación ha informado que cuentan con algunos hallazgos de lo suscitado el pasado fin de semana, en donde murieron tres personas y ocho resultaron heridas.
Según el Mingob, los dos atacantes forman parte de un grupo de delincuentes y extorsionistas que operan en el sector. Aunque esto se ha declarado, los impactos de bala (de grueso calibre) que perforaron los vehículos y la forma de planificación, suponen que estos grupos podrían ser parte de la delincuencia organizada, indican los analistas. Verónica Godoy, directora de la Instancia de Monitoreo y Apoyo a la Seguridad Pública (Imasp), opina que este crimen debe ser analizado, pues los hallazgos en la escena del crimen, podrían vincularlo con delincuencia organizada, principalmente por la planificación y armamento utilizado.
«Creo que ese ataque es de la delincuencia organizada, porque tienen más acceso, las armas que utilizaron no las usa cualquiera ni los vehículos; da la impresión que hay una estructura que responde a eso, si fueran delincuentes comunes no tendría el alcance que tuvo este ataque», afirma la profesional.
Mario Polanco, director del Grupo de Apoyo Mutuo (GAM), dice que el Mingob debe realizar una investigación exhaustiva, pues tras analizar, el tipo de armas, el crimen, en un lugar concurrido y aparentemente bien resguardado, da la impresión que el hecho va más allá de una improvisación.
Polanco concluye en que el Mingob debe ser responsable al ofrecer declaraciones, debe cumplir con su función y dejar de aparentar que es efectivo cuando falla reiteradamente.