¿Quién fue el culpable?


Que el MP no establezca una motivación especí­fica para un hecho criminal, provoca que los casos no tengan mayor sustento al momento de ser presentados ante los tribunales correspondientes.

El ¿qué?, ¿dónde?, y el ¿cuándo?, dentro de la investigación de un hecho criminal en el paí­s, parecen ser tres preguntas a las que el Ministerio Público (MP), dentro de su función institucional, ha dado respuesta con cierta fluidez; no así­ el ¿quién?, que en algunos casos no ha obtenido contestación.

Gerson Ortiz
lahora@lahora.com.gt

Pero, ¿qué decir del porqué, dentro de la ejecución de un delito contra la vida? El móvil del crimen es una pregunta recurrente, con una respuesta también recurrente, ya que en la mayorí­a de los casos el MP no logra establecer por qué una persona atenta contra otra.

En el artí­culo 8 de la Ley Orgánica del Ministerio Público se lee que esa instancia deberá dirigir sus acciones tomando en cuenta los «intereses de la ví­ctima, a quien deberá brindar amplia asistencia y respeto, además le informará acerca del resultado de las investigaciones y notificará la resolución que pone fin al caso, aun cuando no se haya constituido como querellante».

Un caso empolvado

Claudia Lucí­a Pac Franco era una estudiante de arquitectura de 20 años y miembro de una de las familias más adineradas de Quetzaltenango. El 29 de febrero de 2004 fue hallado su cadáver en el rí­o El Cangrejal, ubicado en la finca El Molino, Villa Canales; cuatro años después de su muerte, de dos juicios realizados contra nueve sospechosos, finalmente absueltos, el móvil sigue sin ser esclarecido.

El primer debate se realizó el 25 de abril de 2006, con ocho sindicados y un testigo clave, mismo que pasó a ser procesado dentro del desarrollo del debate. El 8 de agosto del mismo año el Tribunal Quinto emitió una sentencia condenatoria contra Leonel Tejada Guajaca, y absolví­a a los restantes.

Tres meses más tarde, la defensa apeló por la absolución y Tejada por la condena; la Sala Primera de Apelaciones ordenó el reenví­o del debate y éste fue conocido por el mismo tribunal, el cual emitió una sentencia absolutoria, esta vez para todos los procesados, el 22 de octubre de 2007. Los procesos anteriores han sido seguidos por nuevas acciones legales; sin embargo, el porqué de la muerte de Pac sigue siendo una pregunta sin respuesta.

Según organizaciones sociales, el año pasado en el paí­s murieron de forma violenta más de 6 mil personas, esos casos se convirtieron en documento y muchos se quedaron así­.

Impacto a la investigación

Iduvina Hernández, de Seguridad en Democracia (Sedem), opina que cuando se identifica el móvil de cualquier delito «es menos difí­cil identificar con el responsable, en ese sentido la falta de la definición del móvil en cualquier caso, impacta en el avance de la investigación», enfatizó la analista.

Según la entrevistada, que el MP no establezca una motivación especí­fica para un hecho criminal, provoca que los casos no tengan mayor sustento al momento de ser presentados ante los tribunales correspondientes: «si no logran identificar el móvil de un homicidio o asesinato, ¿cómo van a explicarle a los jueces cuáles fueron los motivos de la persona a la que están acusando?», preguntó Hernández.

Si, pero no

Javier Monterroso, analista sobre temas de justicia y seguridad del Programa de Fortalecimiento a Organizaciones Sociales (FOSS), opinó que «el móvil es un elemento que debe ser investigado en cada caso concreto, pero no es absolutamente indispensable para lograr una condena».

Monterroso explicó que para lograr una condena, es indispensable que el MP demuestre que el acusado cometió el crimen y que la motivación del crimen podrá servir para determinar un aumento de la pena, e insistió en que los móviles no son el punto central de la discusión en el caso de un delito penal, sin la participación de una persona en el hecho.

¿Qué dice el MP?

ílvaro Matus, jefe de la Fiscalí­a de Delitos Contra la Vida del MP, dijo que dentro de las funciones investigativas «es una prioridad el establecer por qué matan a una persona, tanto como saber cómo, cuándo y quién».

El fiscal declaró que los casos que se han quedado en silencio en cuanto al móvil, se deben a que no se tiene mucha colaboración de testigos o familiares de las ví­ctimas que declaren si éstos eran amenazados con frecuencia u otros detalles.

Matus no detalló qué porcentaje de móviles fueron encontrados en los casos del año pasado, sin embargo reconoció: hay casos donde no se puede dar con el móvil y eso se debe a que no se cuenta con suficientes declaraciones o datos de testigos».

«El móvil es un elemento que debe ser investigado en cada caso concreto, pero no es absolutamente indispensable para lograr una condena»

Javier Monterroso,

FOSS

«Es una prioridad el establecer por qué matan a una persona, tanto como saber cómo, cuándo y quién»

ílvaro Matus,

fiscal.

CRíMENES POLíTICOS


Más de 60 activistas polí­ticos fueron asesinados el año pasado, diferentes analistas catalogaron la contienda pasada como una de las más sangrientas. El MP descartó de inmediato que el móvil de las muertes fuera polí­tico. Pero, ¿cuál fue entonces la razón?

El 6 de diciembre de 2006 fue asesinado Hugo Rodolfo Monterroso Chacón, secretario de Finanzas de la Unión Democrática. El MP consideró como primera hipótesis una deuda.

El 10 de febrero de 2007 fue ultimado í‰lmar Palma Lemus, precandidato a la alcaldí­a de Atescatempa, Jutiapa, por el entonces partido oficial. El MP no descartó ningún móvil.

El 28 de agosto de 2007 asesinaron a Clara Luz López, candidata a Concejal de Casillas, Santa Rosa, por Encuentro por Guatemala, murió de 17 impactos de bala; la primera hipótesis fue pasional.

El 6 de septiembre de 2007, mueren violentamente Wenceslao Ayapán y Esmeralda Uyún, candidatos por Encuentro por Guatemala para la Corporación Municipal de San Raymundo, Sacatepéquez. El MP descartó la hipótesis polí­tica.

Javier Monterroso comentó al respecto que en casos de activistas de derechos humanos, polí­ticos o sindicalistas es indispensable la investigación del móvil ya que éste podrí­a determinar si el victimario actuó solo o con una estructura criminal a su alrededor.