Lo crearon con la idea de ser un anuario universitario, pero en la actualidad supera los 500 millones de usuarios, el Facebook es quizá una de las comunidades virtuales más grandes del mundo globalizado, pero en este tipo de vida imaginaria también existen «delitos digitales» que representan serios problemas a quienes publican información personal, por lo que se convierte en una herramienta para el crimen organizado.
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Una joven de 17 años, estudiante de un reconocido colegio, «colgó» una foto de perfil en la que mostraba su figura esbelta. Esa imagen estaba acompañada de decenas en las que se le observaba en actividades educativas, fiestas con sus amigos, viajes y la estancia en su casa. Jessica, es una típica adolescente que buscaba siempre hacer amigos y pasarla bien, tenía cuentas en casi todas las redes sociales existentes.
Sin embargo, todo cambió en febrero de este año, después de que un «amigo virtual» en la red social Facebook -con el que nunca había tenido contacto directo-, se convirtiera en una amenaza. Lo que comenzó como una inocente plática, tras varios minutos de conversación, terminó como una pesadilla, luego de que el desconocido obtuviera algunos datos personales de la joven.
Luego de unos días de contacto electrónico, el nuevo «amigo» de la red virtual envió un mensaje intimidatorio a Jessica, en el cual pedía que le consiguiera mil quetzales, porque de lo contrario, advertía que «le sucedería algo».
Jessica, sin comentarlo con sus padres, cerró las cuentas personales de todas las redes sociales que tenía abiertas, y decidió no denunciarlo, por temor, pero recordó que a su «amigo virtual» no le había contado demasiado como para llegar a su casa. «Afortunadamente no pasó más», dijo durante una muy breve entrevista, a la que accedió con la condición de no proporcionar más detalles, para evitar mayores problemas.
Como este suceso, existen otros. El Ministerio Público ha reportado cinco casos de secuestros que se ejecutaron durante este año, luego de seleccionar a sus víctimas a través de las redes sociales, a quienes recurrentemente les engañan con personalidades falsas, creadas a partir de identidades robadas.
La Fiscalía contra el Crimen Organizado mantiene las investigaciones de la forma en que las redes sociales como Facebook, Hi5 y Myspace, entre otras, son utilizadas por el crimen organizado para obtener información de las potenciales víctimas.
Un especialista en el tema refiere que las redes sociales son utilizadas por las redes de tratas de personas, para reclutar a jóvenes, muchas veces con engaños y promesas falsas de oportunidades laborales.
Según se conoció, las operaciones de los delincuentes inician con la creación de cuentas con datos falsos y fotografías puestas en las redes sociales, luego hacen invitaciones y conversan con los jóvenes y niños para obtener información de las potenciales víctimas, que les permitan acercarse físicamente.
La Fiscalía ha detectado que las cuentas son creadas en cafés internet, lo que dificulta la investigación e identificación.
LA OTRA CARA
Mario Mérida, analista independiente en temas de Seguridad afirma que la otra cara de las redes sociales se sitúa en la cantidad de información personal que las personas dejan de conocimiento público, porque representa uno de los mayores riesgos al momento de entrar en contacto con desconocidos.
«Quienes están interactuando en esas redes, en un 85% son personas de clase media y clase alta, entonces significa que son personas que son susceptibles de una extorsión, de un chantaje y en algunos momentos de un secuestro», advierte Mérida.
El analista de seguridad señala que «con las redes sociales hay que tener cuidado con limitar la información que haga a la persona vulnerable ante este tipo de acciones», por lo que aunque es muy fácil hacer amigos «la mayoría de la gente, partimos de la idea que entrar con el animo de conocer e interactuar con la mejor buena fe, pero quienes están a la expectativa de buscar víctimas, encuentran en el internet un buen sistema para eso».
El experto recomienda que se denuncie el comportamiento anormal en las redes sociales, pero también hace un llamado a las instituciones responsables de la seguridad y persecución penal del país para abrir espacios en la red y así quienes se sientan amenazados puedan ingresar y dejar una denuncia anónima, para darle seguimiento a este tipo de casos.
«Guatemala debe revisar bastante ese tipo de operaciones y facilitar un medio de igual naturaleza para que los guatemaltecos puedan denunciar», refirió Mérida, quien entre otras cosas dijo que incluso sería recomendable analizar en alguna tipificación para el uso del internet para otros fines que no sea el de la comunicación, «en algunos países le llaman delito cibernético», explicó.
CONFIDENCIAL
«Es recomendable que en perfiles propios, la información personal sea confidencial y sea compartida únicamente por los amigos a quienes las personas conocen», recomendó Pedro Cruz, del movimiento Jóvenes por Guatemala, pero además defiende que si las redes sociales se utilizan como un medio de comunicación se pueden hacer cosas buenas, tal como ellos lo hacen en el Facebook con proyectos de voluntariado y para transmitir información.
También resaltó que «es importante que estos medios de comunicación se manejen con cautela y precaución, porque la información que se publica en la mayoría de los casos está a la vista de mucha gente».
Cruz aconsejó a quienes navegan por la red, que para evitar ser objeto del crimen organizado es necesario aceptar como amigos solo a personas conocidas o con buenas referencias, además dijo que es muy importante supervisar a los menores de edad, mientras se comunican por estos medios virtuales como el Facebook.