Quetzal Blanco: La familia guatemalteca.


Al caer Rodrigo Rosenberg, el quetzal alzó el vuelo en busca de su pecho para repetir el hecho cuando se posó sobre Tecún Umán al caer en combate. Con una diferencia, en esta ocasión su pecho se tiñó de blanco al igual que su verde plumaje, representando la dignidad de una nación oprimida e intimidada por la impunidad.

Juan Estuardo Wyss

Una nación unida, vestida de blanco, está pidiendo se le devuelva la dignidad, que a su nación se le ha ido arrebatando en los últimos 24 años de supuesta democracia. 6 periodos presidenciales de libertinaje y arrogancia. 2 décadas y media de derroche de recursos del pueblo guatemalteco en los cuales se ha proliferado y enquistado en nuestra sociedad el crimen organizado.

Muchas personas sin nexos polí­ticos, que no conocen el concepto de consolidar un ingreso respetable a través del estudio, esfuerzo y en muchas ocasiones sacrificio, han tenido una incidencia muy fuerte en la industria del crimen organizado, narcotráfico y lavado de dinero.

La pasividad gubernamental para enfrentar y arrancar estos males de raí­z, han hecho que éstos, se enquisten, proliferen y formen parte de las nóminas de nuestras instituciones gubernamentales y privadas, desarrollando una corrupción tan profunda, que tendrí­amos que reemplazar casi un 100% de los empleados estatales, para poder visualizar una institución gubernamental que realmente cumpla las obligaciones para las cuales fueron electos o contratados en su caso.

Aun así­ no estarí­amos libres, de que nuevas personas empiecen a tomar prestado para esto o para aquello y empezar de nuevo con la historia que nos ha llevado a este colapso moral e institucional. A menos que tanto, instituciones gubernamentales y privadas ejecuten constantes auditorias para mantener a raya a estas personas y en su caso condenarlas y sentar precedentes de las intenciones de cambio, que no competen únicamente al servidor público.

Como profesional, o comerciante, o industrial, o corredor de bienes raí­ces, o a lo que sea que nos dediquemos; si tenemos que hacer trámites que involucren oficinas gubernamentales no paguen para que se les haga el trabajo rápidamente. Pues de esta manera nosotros mismos estamos promoviendo e incentivando la corrupción.

Hoy estamos escribiendo historia. Tenemos que transmitirla a nuestros descendientes para que no se olvide y, más importante no se cometan nuevamente los mismos errores que nos han llevado a este colapso en el que hoy estamos sumidos.

Trabajadores marchan de blanco, junto a estudiantes y empresarios, unidos como un solo elemento: La familia guatemalteca. Empresarios necesitan consolidar la seguridad de sus inversiones para garantizar trabajo y sustento a sus trabajadores y familias. Así­ como también crear más oportunidades de inversión y generación de nuevos puestos de trabajo para estudiantes, que después de grandes esfuerzos se ven frustrados ante la falta de oportunidades en el paí­s.

Empecemos por cambiar nosotros. Luego transmitámoslo con ejemplo para que una nueva generación de polí­ticos probos y fiables nazca. Guatemala estará en nuestras manos nuevamente.

Estamos ante una situación muy delicada de incapacidad directiva. El Quetzal Blanco necesita: Seguridad y que sus derechos sean respetados.