Que sigan los pleitos


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¿Qué ganó el pueblo guatemalteco con el pleito entre el Superintendente de la SAT, licenciado Miguel Gutiérrez y el ministro de Finanzas, licenciado Pavel Centeno? ¡Nada! Así de fácil. ¿Mejorarán las recaudaciones; se racionalizarán los gastos; se harán eficientes o funcionales los presupuestos; se balancearán los ingresos con los egresos? ¿Entonces?

Francisco Cáceres Barrios
fracaceres@lahoa.com.gt


Disculpen que insista en decirlo, pero la única manera de evaluar a una entidad y más a un gobierno, es a través de sus resultados y por lo visto el licenciado Gutiérrez se vio forzado a presentar su carta de renuncia a cambio de un puente de plata para que se vaya a estudiar a otro país y de paso le concedan la beca siendo embajador en el mismo y el licenciado Centeno, seguirá sentado en su poltrona obedeciendo órdenes de los políticos que de finanzas públicas no saben ni jota. En buen chapín, “nos salió más caro el caldo que los frijoles”.

    Pero yo quisiera que siguieran los pleitos entre funcionarios del actual gobierno, pero que el fruto fuera una despiadada lucha hacia el contrabando. Qué lindo sería que se armara la pelotera en el Congreso de la República con tal que se pusieran a trabajar los diputados, que se reformara su régimen interior, se redujera drásticamente su burocracia y que la reelección, como el transfuguismo se acabaran de una vez por todas. Qué bueno sería que el Ejecutivo se diera una buena peleada con los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, pero no porque existan exabruptos en la prensa internacional, sino para que tanto magistrados como jueces se pusieran las pilas para agilizar los procesos judiciales, como que por fin se suspendieran las órdenes de libertad basadas en la cantaleta de “falta de pruebas”.

    Me encantaría que el Ministro de Gobernación se peleara con el Director de la Policía Nacional Civil, porque sigue consintiendo que sus  agentes se pongan a abrir la boca en tantos retenes que llevan semanas de tenerlos en puntos fijos, sin que caigan ni moscas, mientras los sicarios motoristas siguen haciendo de las suyas eliminando por docenas a los choferes de camionetas. Algo que me haría feliz, sería ver una pelea de pocos rounds en el que se pusiera de patitas en la calle a los responsables  de tener a miles de guatemaltecos sin poder sacar sus pasaportes, debido a la absoluta falta de eficiencia y diligencia en el cumplimiento de sus deberes.

    También quisiera ver que el presidente Pérez Molina se peleara con el Ministro de Salud y  los directores de hospitales porque en ellos sigue la falta de medicinas, instrumental y equipo, como que lo mismo sucediera con el Presidente del IGSS, pero no solo cambiarlo porque se tenga especial interés en que su protegido actual Secretario Privado, vaya a sentar sus reales en una entidad autónoma tan apetecida por causas políticas, económicas, como muy poco transparentes.