Las personas que serán seleccionadas para ocupar los cargos de MAGISTRADOS DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA Y DE LAS SALAS DE APELACIONES; así como la DIRECCIí“N del INSTITUTO DE LA DEFENSA PíšBLICA PENAL deben contar en su haber el mínimo de ser reconocid@s en su vida privada y profesional como personas DIGNAS, es decir: Que merecen algo, en sentido favorable o adverso. (Cuando el término se usa de una manera absoluta, indica siempre buen concepto y se usa en contraposición a indigno).
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PERO… ahora viene la consideración hacia aquell@s candidat@s que traen y dejan tras de sí, una estela negra, más negra que el humo negro de las camionetas urbanas; entendámoslo como que tienen un pasado personal y profesional con señalamientos materializados y documentados en denuncias ante los diferentes tribunales de justicia y el Ministerio Público, que van desde la comisión de estafas, robos, incumplimiento de deberes laborales, acosos (en sus diferentes manifestaciones jurídicas: sexual y/o laboral) violencia intrafamiliar, delitos contra el fisco, procesos de orden civil por incumplimiento de pago de tarjetas de crédito y un rosario más por enumerar.
EL «VOX Pí“PULI» EXCLAMA: A ESOS MAí‘OSOS NO LOS QUEREMOS DIRIGIENDO LA JUSTICIA EN GUATEMALA, NI EN EL INSTITUTO DE LA DEFENSA PíšBLICA PENAL; la población guatemalteca necesita gente PROBA (Que tiene probidad = Rectitud de ánimo, integridad en el obrar = Honradez honoratus = de honrar, Que procede con honradez.
¿Estará creada alguna instancia para que a l@s candidat@s a los cargos de magistrados del Organismo Judicial y Director@s del Instituto de la Defensa Pública Penal se les pueda investigar su pasado y de esa forma saber realmente acerca de su honradez y probidad? Valdría la pena dicha investigación también para los futuros candidatos a Presidente de la República, Vicepresidente, Diputados, Alcaldes, Síndicos, Concejales, Ministros, Secretari@s de Estado y cualquier cargo de la administración pública.
LOS CARGOS PíšBLICOS DEBEN HONRARSE con personas que REVALORICEN el honor de ser empleado y/o funcionario del Estado; contrario sensu, ahora muchas personas ven en esa oportunidad de servir al público, la fuente ideal para su enriquecimiento ilícito y que su familia progrese de forma rápida y vertical.
OJ ALí que algun@s personas tuvieran el valor de señalar de forma pública y directa las conductas de l@s candidat@s inmorales que pretenden dirigir instituciones de justicia cuando saben que tienen «cola que les pueden machucar». ¡DENíšNCIELOS!-