Que el gobierno central asuma el transporte


De acuerdo con el punto de vista generado por la población, la responsabilidad de la prestación del transporte urbano deberí­a ser asumida por el gobierno central; en primer lugar para no dejarse chantajear por ese puñado de propietarios de autobuses que vienen «mamándole» al erario del Estado desde ya hace más de veinte años.

Fernando Mollinedo

En segundo lugar, el Estado podrí­a muy bien implementar la Empresa Estatal de Transporte, la cual conservarí­a sus rutas y en su caso, abrirí­a nuevas para beneficio de la población; aplicando el sistema de tarjeta prepago y proporcionándole un buen salario a los pilotos y empleados de la misma.

El pueblo de Guatemala ya está cansado de tanta alharaca de los autobuseros, tanto abuso y desconsideración para con el público usuario llegó a crear un ambiente de asco y repugnancia hacia los propietarios de buses urbanos – aunque debemos recordar que toda regla tiene su excepción. Sin embargo, la ambición de esos comerciantes ha sido desmedida y se dan el lujo de amenazar con la entrega de sus unidades.

En la recién pasada campaña electoral, el actual equipo de Gobierno ofreció tener a las personas idóneas y capacitadas para ejercer el control administrativo del paí­s; entonces, es tiempo que lo haga en el rubro del transporte, lo cual generarí­a una buena motivación para el pueblo que es quien al final y al cabo, paga sus impuestos y merece y DEBE SER ATENDIDO con la mejor eficacia por parte del Gobierno.

Se entiende que no es una situación fácil, debe ser difí­cil encontrar una verdadera solución a dicho problema, pero sí­ los Gobiernos anteriores no tuvieron el valor de afrontarlo y otorgando más subsidio evadieron su responsabilidad social, toca a este nuevo equipo gobernante demostrar que en realidad sí­ tiene a las personas capaces, honradas y con ánimo de servicio, para implementar la EMPRESA ESTATAL DE TRANSPORTE.

Serí­a lamentable que un estallido social con su cauda trágica sea el motivo que de verdad ponga a pensar a los gobernantes respecto a la solución del transporte; NO ES NECESARIO OFRENDAR VIDAS íšTILES como ejemplo de mártires para que se resuelva esta situación ya de por sí­, insostenible.

No es justo que el Gobierno Central no ESCUCHE AL PUEBLO y DESPUí‰S LO REPRIMA amparado en el Estado de Excepción que fue decretado; sí­ es así­, el Gobierno perderá el apoyo social que hasta ahora ha ido ganando con acciones que están encaminadas al beneficio popular y que le están dando sustento al mandato presidencial. Pero… no hay que esperar mucho, al pueblo le agradarí­a y soportarí­a el tiempo necesario para implementar la nueva Empresa Estatal de Transporte, que en un no muy lejano dí­a, absorba también al cacareado transmetro. Guatemala necesita soluciones ¡YA! Y de no ser así­, no debemos extrañar el estallido de la gente que no es escuchada.