«La indiferencia es el aliado de la corrupción»


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Manfredo Marroquín, miembro de Acción Ciudadana, indica que en Guatemala existe poca cultura de denuncia e indiferencia de parte de la población, por lo cual se registran actos de corrupción en el mismo actuar de los guatemaltecos, lo cual genera una mayor desigualdad de condiciones y a que el Gobierno legitime este tipo de acciones.

MANUEL RODRÍGUEZ
mrodriguez@lahora.com.gt

Encuesta de opinión pública sobre corrupción a nivel mundial, elaborada por Transparency International, revela que uno de cada cuatro entrevistados pagó un soborno en los últimos 12 meses

El Presidente de la junta directiva de Acción Ciudadana, expone que en América Latina y en el caso particular de Guatemala, el costo de la corrupción para los ciudadanos es alto, no solo por lo que hay que pagar para obtener algún bien o servicio, sino porque los más afectados de que los recursos no sean bien invertidos siempre es el más pobre. “Al final ellos son los damnificados por el fenómeno de la corrupción”.

El Barómetro Global de la Corrupción 2013, realizado por Transparency International, se basa en una encuesta realizada a 114.000 personas en 107 países y muestra que la corrupción es un fenómeno extendido. El 27 por ciento de los entrevistados ha pagado un soborno al acceder a servicios públicos e instituciones durante los últimos 12 meses, y esto revela que no hubo una mejora respecto de encuestas anteriores.

Al respecto, Marroquín señala que el soborno más dañino es el llamado “de cuello blanco”, donde participan grandes empresarios para agenciarse de la contratación de obras del Estado.

“Esta es la forma más dañina porque en cuestión de números y cuantía es más grande y contribuye a generar desigualdad en el país, pues mientras unos pocos se enriquecen mucho, la gran mayoría sigue excluida de todos los servicios esenciales básicos”, argumenta.

Sin embargo, el estudio internacional también revela que 9 de cada 10 personas encuestadas estarían dispuestas a actuar contra la corrupción, y dos tercios de aquellos a quienes se les pidió el pago de un soborno se habrían negado a hacerlo, lo que sugiere que los gobiernos, la sociedad civil y el sector empresarial deben intensificar sus esfuerzos para conseguir que las personas contribuyan a revertir la corrupción.
Según el presidente de AC, la realidad en nuestro país es distinta, pues no existe una cultura de denuncia sólida, porque los guatemaltecos cada vez más no confían en el sistema de justicia actual.

“La indiferencia también es el gran aliado de la corrupción, porque mientras la gente no se manifieste o proteste, el Gobierno hace caso omiso a este tipo de problemas”, culmina.