De acuerdo a un informe realizado por el Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi), para erradicar los problemas de desnutrición infantil, en un plan que proponen entre 2012 y 2021, se debería invertir el próximo año con Q1.1 millardos, lo que representaría el 0.3% del Producto Interno Bruto (PIB).
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Tras ello, proponen aumentar la inversión con respecto al PIB, de tal forma que para el 2021 la inversión se de en Q13.7 millardos, lo que equivaldría el 75% del PIB.
Guatemala se encuentra entre los estados más desiguales de América Latina, la tasa de desnutrición en niños y niñas va cada vez en aumento. El porcentaje de desnutrición crónica en niños indígenas en nuestro país es de 65.9 por ciento superior a Afganistán, que es la nación número uno a nivel mundial con el 59 por ciento.
La desnutrición es un muro que impide quebrantar los problemas de pobreza y subdesarrollo. La encuesta realizada por Salud Mental Infantil 2008/2009 advierte que la posibilidad de que un niño o una niña menor de cinco años padezca de desnutrición es cada vez más grande.
“La desnutrición es uno de los flagelos ocultos en nuestro país. Guatemala cuenta con un 49.8 por ciento en desnutrición crónica que nos coloca como el peor país de América, con el agravante de que en comunidades muy alejadas el porcentaje puede llegar a un 80 por cientoâ€, indicó Luis Enrique Monterroso, de la Unidad de Seguridad Alimentaria de la Procuraduría de los Derechos Humanos.
La baja cobertura en el sistema de salud es un factor que no beneficia a cientos de niños y niñas guatemaltecas que padecen cada vez más el flagelo de la desnutrición. Los esfuerzos para erradicar este problema son cada vez mayores. La implementación de micro créditos a las comunidades afectadas permitirá generar mayores oportunidades para aumentar el ingreso económico dentro de los hogares.
El Estado debe generar mayor estabilidad en el sistema de salud, aumentar la cobertura en alimentación a más niños y niñas de cero a cuatro años. Con la creación de micro créditos dentro de las comunidades afectadas, se podrán generar mayores ingresos a los hogares guatemaltecos.
La inversión que se ha realizado en el tema de desnutrición en los últimos cuatro años es de 2 mil 265 millones de quetzales durante el 2008; para el 2009 el gasto subió a 3 mil 508 millones de quetzales; en el 2010 el gasto fue de 4 mil 507 millones y en el 2011 la inversión para erradicar la desnutrición ha sido de 4 mil 473 millones.
El incremento de la inversión en tema de salud y nutrición ha sido importante, pero para los guatemaltecos este problema no es de suma importancia, según la encuesta realizada por la UNESCO, sólo el 0.05 por ciento de la población ve con preocupación el tema de la desnutrición a diferencia del asunto de la violencia que el 66.6 por ciento de la población ve con preocupación esta dificultad social.
Es de recordar que Guatemala es un país relativamente joven, su población infantil y juvenil esta alrededor de los 7 millones de personas, que representan el 48 por ciento de la población en general.
Son muchos los hogares en los que la mayoría de sus integrantes son menores de 12 años. Otro dato de la Encuesta de Salud Mental Infantil 2008/2009 en el área rural de Guatemala, el 72% de cada dormitorio es utilizado por más de dos personas.
La tasa de fecundidad en Guatemala es alta con el 3.7 de nacimientos por cada mujer, dato que está por encima de la medida mundial y de Latinoamérica. No debemos olvidar que la mayoría de niños, niñas y jóvenes en nuestro país se encuentran en condiciones de extrema pobreza.
“Tenemos la responsabilidad de asumir la Ley de Seguridad Alimentaria y Nutricional que fue aprobada desde el 2005 en Guatemala, la política de Seguridad Alimentaria fue aprobada también en ese mismo año y las políticas de gobierno deberían de estar apuntando a que se cumplan todos estos acuerdosâ€, agregó Monterroso.
Guatemala se enfrenta a uno de sus más grandes desafíos, la reducción de la desnutrición infantil, aplicar la Ley de Seguridad Alimentaria y Nutricional que fue decretada desde el 2005, para que más niños, niñas y jóvenes en nuestro país puedan librar el hambre y la pobreza.
Así mismo, Luis Enrique Monterroso reveló que “el país debería de llegar a una conclusión qué tan importante es una vida que muere por hambre que una vida que se pierde por las balas. Las posturas partidistas solamente hablan de la seguridad ciudadana, pero se deja de lado la seguridad alimentaria.
Baja Verapaz: zona roja por situación de hambre
Reportaje en páginas 6 y 7