El presidente ruso, Vladimir Putin, prometió hoy, durante un gran mitin, la «renovación total del poder» tras las elecciones en Rusia, al tiempo que arremetía contra los «chacales» de la oposición subvencionados por Occidente.
«En los próximos meses habrá una renovación total del poder supremo del Estado», aseguró delante de 3 mil simpatizantes reunidos en el complejo deportivo de Lujniki, en Moscú, cuando faltan 11 días para las elecciones legislativas.
¨Para que esta renovación tenga lugar de manera correcta y eficaz, y para que los futuros Parlamento y presidente puedan cooperar por el bien de todos los ciudadanos, nos hace falta la victoria», indicó Putin, cabeza de lista del partido Rusia Unida en las legislativas.
También insistió en la importancia de la relación entre el Kremlin y la Duma (Parlamento ruso).
Sin embargo, algunos pronostican que será el futuro jefe de la mayoría parlamentaria de Rusia Unida, que cuenta con un 67% en intención de voto, según el instituto independiente Levada.
Refiriéndose a una renovación del poder, el jefe de Estado dejó entrever que habría un nuevo presidente en marzo de 2008, pese a que se alzan voces pidiendo que Putin se presente de nuevo como candidato a ese cargo.
«Si hay una victoria en diciembre, habrá una en marzo» de 2008, añadió Putin en el mitin.
Putin dio a entender que podría estallar una «crisis» en el país si los rusos no respondían de manera satisfactoria a la llamada de Rusia Unida, que quiere transformar estas legislativas en un referéndum a su favor.
Putin cargó contra la oposición en este mitin, el primero desde que anunció su candidatura a las legislativas el 1 de octubre.
«Desafortunadamente, hay en nuestro país, personas que son como chacales delante de las embajadas extranjeras (…) Cuentan con el apoyo de fondos extranjeros», dijo, retomando las acusaciones clásicas en Rusia de un intento de golpe de Estado subvencionado desde Occidente.
«Todavía van a salir a la calle. Lo han aprendido de especialistas occidentales», añadió en el momento en el que el movimiento opositor de la Otra Rusia, del campeón de ajedrez Garry Kasparov, convocó dos manifestaciones, el sábado en Moscú, y el domingo en San Petersburgo.
Este foro de partidarios de Vladimir Putin fue organizado por el movimiento «Pro-Putin», un grupo ciudadano que llama al jefe de Estado a permanecer en el poder.