¿Quién dirigirá a Rusia tras la partida del presidente Vladimir Putin el año próximo? Una pregunta fácil, según declaró hoy el presidente del parlamento: Vladimir Putin.
«Vladimir Putin seguirá siendo el líder nacional, sin importar el puesto que ocupe», escribió Boris Gryzlov, presidente del partido en el poder, Rusia Unida, en el periódico gubernamental Rossiiskaya Gazeta.
«Rusia Moderna: esto es Putin. Rusia sin Putin: esta es una Rusia sin liderazgo», sostuvo Gryzlov.
Los rusos y los capitales extranjeros en el mundo han estado preguntándose durante meses quien sucederá a Putin tras las elecciones presidenciales de marzo de 2008, a las cuales la Constitución le impide presentarse para una reelección al final de su segundo mandato.
Se espera que Putin trate el tema de alguna manera durante una conversación telefónica anual televisada con la población rusa prevista para este jueves.
Pero la especulación –alimentada por el hecho de que ninguna figura de importancia ha anunciado aspirar al Kremlin– llega en momentos en que varios en Occidente critican a Putin por desmantelar el impulso democrático post-soviético de Rusia.
La secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, estimó el sábado pasado que había «demasiada concentración de poder en el Kremlin.»
El largo artículo de Gryzlov en la portada del diario es hasta ahora una de las mayores declaraciones a favor de que Putin quede a cargo del principal exportador mundial de energía y única potencia nuclear rival de Estados Unidos.
Según Gryzlov, el futuro político de Rusia no se decidirá en marzo de 2008, sino el 2 de diciembre, en las elecciones legislativas en las cuales Putin hará campaña por Rusia Unida al encabezar su lista de candidatos.
Putin sugirió este mes que podría convertirse en primer ministro tras dejar el Kremlin. Gryzlov dijo que una mayoría enorme en Rusia Unida permitiría al ex funcionario de la KGB gobernar desde su nuevo puesto.
«Es la elección del 2 de diciembre la que resolverá la cuestión sobre el líder del país. Al parecer, ese líder debe ser y será Vladimir Putin», afirmó.
Putin nunca ha realizado comentarios claros sobre sus intenciones, más que para decir que piensa retener una influencia considerable.
El martes indicó que quería seguir siendo «útil al pueblo ruso». También señaló que pese a la prohibición constitucional de presentarse a más de dos mandatos consecutivos, se le permitiría regresar como presidente «tras otro mandato o algún tiempo».
Los analistas indican que el presidente ruso podría en teoría dejar la presidencia por un periodo breve, durante el cual el Kremlin sería gobernado por un aliado escogido a dedo. Luego podría regresar para un tercer mandato al ganar unas elecciones anticipadas.
El artículo de Rossiiskaya Gazeta recordó que los enemigos de Putin quieren su partida. «Ven la salida de Putin como el debilitamiento de Rusia», escribió Gryzlov. «Pero no lo verán. Putin seguirá siendo el líder de Rusia», añadió.
Sergei Mikheiyev, director adjunto del Centro de Tecnologías Políticas, cree que Putin aún debe tomar una decisión, pero que el mundo exterior no influirá en el asunto.
«Rusia ya no está interesada en las reacciones occidentales… La élite rusa comprende que no se le permitirá entrar al club VIP así que ahora ignora a Occidente», sostuvo.