Un guardia de seguridad chileno se suicidó la tarde de ayer en Santiago, tras padecer por dos años de un hipo crónico que lo atormentaba, según testimonios de su familia a medios locales hoy.
El guardia Miguel íngel González, de 62 años, se colgó de una viga de la empresa en la que trabajaba, dos años después que comenzó a padecer de hipo crónico, el que no lograba aminorar con ningún tratamiento, según relató su hija Judith, al diario Las Ultimas Noticias.
«Mi mamá y todos nos preguntamos qué pasó, pero la verdad es que además del hipo no tenía ningún problema», señaló su hija.
La mujer relató que su padre se acostaba y se levantaba con hipo y había probado todos los tratamientos para superar los espasmos, desde tomar pastillas e inyectarse calmantes a remedios caseros, como tomar agua con el vaso al revés o que alguien lo asustara.
«Pero nada resultaba, se cansaba mucho y le avergonzaba que lo vieran así», añadió la hija del apesadumbrado anciano.