Organizaciones sociales de El Salvador salieron ayer a las calles de la capital para protestar contra de la aprobación en el Congreso de una ley de creación del Sistema Nacional de Salud, la que aseguran conducirá a la privatización de los servicios de salud.
Portando pequeños carteles en sus manos con leyendas como «La salud es un derecho, no una mercancía» y «La salud no se vende, se defiende», unos mil manifestantes entre médicos y enfermeras del sistema público de salud, así como sindicalistas del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS) y de gremios campesinos y laborales, marcharon en calles de la ciudad.
Este jueves el Congreso se disponía a discutir en su sesión plenaria el proyecto de ley de creación del Sistema Nacional de Salud, una normativa que no es apoyada por el partido de la ex guerrilla del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN, izquierda).
Según la ley propuesta, se contempla que se podrá recurrir a la contratación de servicios médico-hospitalarios privados en caso de epidemias o de calamidad pública, a fin de garantizar la atención en salud a la población.
«Esa ley está diseñada como una medida que busca disfrazar la privatización de servicios de salud, el gobierno de (el presidente Antonio) Saca quiere a toda costa que la gente pague por los servicios de salud y eso también va en detrimento de los trabajadores porque al contratarse a privados va a haber despidos», dijo a la AFP uno de los líderes de la marcha, Ricardo Monge.
Monge, secretario general del Sindicato de Trabajadores del Seguro Social (STISSS), indicó que el proyecto de ley «fue inconsulto» con organizaciones de trabajadores y médicos del sector salud.
Con el proyecto Ley de Creación del Sistema Nacional de Salud, se pretende que el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS) sea la entidad que dirija las actividades de todas las instituciones sanitarias encargadas de implementar las políticas de prevención e intervención en salud en el país.
«Estamos exigiendo a los diputados a que sean responsables y no aprueben la ley, porque como está redactada en la actualidad desfavorece a la larga a los usuarios que van a tener que pagar porque los atiendan en los hospitales», señaló por su parte un representante de la Red Acción para la Salud (APSAL), Miguel Orellana.
Este jueves los manifestantes, que marcharon desde el hospital estatal Rosales hasta la sede del Congreso, quemaron petardos, mientras policías los vigilaban de cerca.
Los protestantes ingresaron luego hasta el área del Congreso destinada a los visitantes donde se efectuaba la plenaria, y pidieron a gritos rechazar el proyecto.
«No vamos a dejar que se nos quiera imponer un sistema de salud injusto para la ciudadanía, y si los diputados aprueban la ley pese a la oposición de muchos sectores sociales, entonces no vamos a descansar para que esa ley sea anulada», aseguró a la AFP un médico representante de los galenos manifestantes, pero que pidió el anonimato.