Alentadas porque la oposición tomó el control de un poblado cerca de la capital siria, miles de personas efectuaron hoy manifestaciones antigubernamentales y entonaron consignas por la caída del régimen.
Al menos ocho personas perdieron la vida a manos de las fuerzas de seguridad en diversas partes del país, según activistas.
En Egipto, dos portavoces de la Liga írabe dijeron que el bloque podría ampliar la misión de sus observadores en Siria, a pesar de las quejas de la oposición local de que no han logrado reducir el derramamiento de sangre en el país.
Una de las movilizaciones más grandes tuvo lugar el viernes en la localidad montañesa de Zabadani, donde unas 12.000 personas salieron a las calles para celebrar lo que consideran un triunfo después de que repelieran a las fuerzas gubernamentales.
Las fuerzas del presidente Bashar Assad asediaron durante seis días Zabadani, 27 kilómetros (17 millas) al oeste de la capital. La feroz lucha incluyó bombardeos intensos y enfrentamientos con desertores del ejército.
El miércoles, tras el repliegue de los tanques y otros vehículos blindados del gobierno, la oposición asumió el control de la localidad.
«(La movilización) es una reacción lógica a la victoria en Zabadani, la cual elevó la moral del pueblo», dijo el viernes en el poblado un activista que solicitó el anonimato por temor a represalias.
La oposición siria en diversas ocasiones ha tomado el control de algún pueblo o localidad, pero en últimas fechas las fuerzas leales a Assad las habían recuperado.
Sin embargo, es inusual que el ejército haya tardado tanto tiempo para recuperar el control de un poblado cercano a la capital.
Los países árabes y Occidente han fracasado a la fecha en alcanzar un consenso en cuanto a la forma para contrarrestar la represión del régimen, que a la par de otros actos de violencia, han dejado unos 5.400 muertos en los últimos 10 meses en el país, según cálculos.