La euforia en que se baña el futbol alemán desde la obtención del tercer puesto por parte de la Mannschaft en el Mundial de Sudáfrica-2010 también repercute en la Bundesliga, que arranca el viernes con la moral por las nubes y sin manchas ni problemas a la vista.
«Es difícil prever el impacto (de nuestro recorrido en el Mundial-2010) para el Campeonato de Alemania. Pero las expectativas son inmensas», asegura el seleccionador germano Joachim Lí¶w, luego del meritorio tercer puesto de la Mannschaft en la última Copa del Mundo.
Los hechos dan razón al técnico: las ventas de abonos alcanzaron un nivel récord con 432 mil boletos, es decir un promedio de 24 mil por club, cuando la Bundesliga ya era el torneo más frecuentado de Europa con más de 13 millones de espectadores en la temporada 2009-2010.
Si bien no se espera que todos los clubes adopten el estilo de juego ofensivo de la selección, Lí¶w prevé un campeonato que se anuncia ajustado, pese al favoritismo del ogro Bayern Múnich.
«Contrariamente a los otros campeonatos dominados por tres o cuatro equipos, el nivel general (en Alemania) es mucho más estrecho entre todos», destaca el DT.
La Bundesliga comienza incluso a hacerle sombra a la Premier League inglesa, a la Liga española y a la Serie A italiana, como lo prueban las presencias de astros de la talla del francés Franck Ribéry, de los holandeses Arjen Roben y Ruud van Nistelrooy, y los «nuevos», el español Raúl y Michael Ballack.
La Bundesliga seduce por su buena gestión y su solidez financiera, lo que en medio de un contexto de crisis no es para desechar.
«No está en la mentalidad alemana gastar 100 millones de euros por un jugador», recuerda el director general de la Liga alemana (DFL) Christian Seifert, aludiendo a lo que sucede en Inglaterra, España o Italia.
La ambición de Seifert de poner a la Bundesliga con el tiempo en la primer línea de los torneos europeos, por delante de la Premier League inglesa, se ha convertido en un plan realista, ya que los clubes alemanes no deben soportar en sus espaldas grandes deudas que están hundiendo a sus rivales continentales.
Los recientes resultados en las competiciones europeas también marcan el progreso de las formaciones germanas: el Werder Bremen llegó a la final de la Copa UEFA 2009. Y en la última temporada el Hamburgo fue finalista de la Europa League y el Bayern Múnich hizo lo propio en la Liga de Campeones.
Bayern Múnich no gastó ni un centavo en el mercado de transferencias pero sigue siendo el gran favorito al título de la temporada 2010-2011 que arranca el viernes, pese a que sus ases Arjen Robben y Frank Ribéry no están diez puntos y deben levantarse de distintos problemas.
Por primera vez en su historia el club con más títulos del fútbol alemán no se reforzó en el verano boreal, después de ejercicios en que había invertido una fortuna: en 2007 (Ribéry, Toni, Klose) y en 2009 (Gomez, Braafheid, Tymoschuk).
«Tenemos lo que necesitamos en este equipo. Estoy persuadido de que nuestro inicio de temporada será mejor que el del año pasado», indica el técnico holandés del Bayern, Louis van Gaal, que durante su primer año en Baviera ganó el Campeonato, la Copa de Alemania y fue finalista de la Liga de Campeones.
De hecho, el debut de Van Gaal había sido caótico: criticado por su estilo de juego, los bávaros habían perdido ocho puntos de diferencia con respecto al líder en las primeras fechas.
«Cada uno sabe ahora lo que tiene que hacer y lo que espero de él», asegura Van Gaal, que machacó su imagen de entrenador autoritario mostrándose alegre y gracioso en las celebraciones de final de campeonato de la última temporada.
Aunque a veces pierde los nervios, como fue el caso cuando regresó lesionado del Mundial-2010 su astro Arjen Robben, creándose una tensión con la Federación holandesa. Encima, ocho jugadores de su equipo y de la Mannschaft llegaron tarde a entrenarse, pues se merecían más vacaciones.
Pese a la corta pretemporada, el Bayern ya ganó su primer título este año con la conquista de la Supercopa ante el Schalke 04 (2-0), vigente subcampeón y rival a la corona, y pasó sin problemas la primera ronda de la Copa alemana contra el once aficionado de Windeck (4-0).
El Werder Bremen, ya sin su crack Mesut í–zil, fichado por el Real Madrid, es otro de los candidatos de un torneo que se anuncia de todas formas «parejo y cerrado», según el seleccionador germano Joachim Lí¶w.
La ausencia de Robben, indisponible hasta octubre por un desgarro en un muslo, realmente no causó problemas a la estructura bávara y por ello no hay temor de cara al debut del viernes ante el Wolfsburgo, campeón en 2009-2010.
«Reemplazar a Robben en la forma en que jugó la temporada pasada es casi imposible», dice Christian Nerlinger, director deportivo del Bayern.
El mejor jugador de la Bundesliga 2009-2010 será numéricamente reemplazado en la banda derecha por Hamit Altintop, Toni Kroos o Thomas Mí¼ller.
Este último, máximo goleador y mejor joven del Mundial-2010, renovó contrato hasta 2015 y se esperan más maravillas del «Fenómeno» tras su primera temporada como profesional.
Ribéry, en cambio, tiene que hacerse perdonar, pero el internacional francés parece haber puesto las barbas en remojo por su forma de entrenarse y hasta ha impresionado a su entrenador, a sus compañeros e incluso al velocista jamaicano Usain Bolt, que hizo una visita-relámpago a Múnich para verlo.
«Ribéry va muy bien, tengo un muy buen sentimiento sobre lo que hará», lo apoya Van Gaal, que le aguantó muchos problemas de salud el año pasado, cuando dejó de ser «Kaiser Franck», y su implicancia en un caso de prostitución en Francia. Además, estuvo en el medio del escándalo de los Bleus en el Mundial.
La temporada será una prueba de fuego para el galo, que necesita levantar cabeza para ponerse a la altura de un Bayern multiganador que quiere repetir, si Schalke, Werder, Hamburgo, finalista de la última Europa League, y tal vez el Bayer Leverkusen, empujado por el regreso de Michael Ballack, lo dejan.
Con Thomas Mí¼ller, Philipp Lahm y Bastian Schweinsteiger, Alemania entusiasmó al planeta fútbol durante el Mundial-2010 de Sudáfrica, pero esta joven y talentosa generación ha elegido, por ahora, quedarse en la Bundesliga de fútbol.
Un mes y pocos días después de la odisea sudafricana, los internacionales alemanes retoman ya las cosas serias a partir del viernes con el arranque del campeonato germano.
De los 23 jugadores convocados por el técnico Joachim Lí¶w, solamente tres han decidido exiliarse: Jérí´me Boateng, que se fue al Manchester City antes de finalizar el Mundial, Sami Khedira, adquirido por 15 millones de euros por el Real Madrid, que el martes se llevó a la perla del Werder Bremen Mesut í–zil.
Pero no hay que sacar como conclusión que los grandes clubes europeos siguen insensibles a los argumentos del equipo que ha barrido a Inglaterra (4-1 en octavos) y Argentina (4-0 en cuartos), antes de ceder en semifinales ante el futuro campeón España (1-0).
Tras los fracasos de Christoph Metzelder (Real Madrid), Timo Hildebrand (Valencia) y David Odonkor (Betis) en España tras el Mundial-2006, los jóvenes alemanes ahora no caen rápidamente a las primeras tentaciones que les endulzan las orejas desde el extranjero.
De hecho, la inercia cambió. La generación campeona mundial en 1990 de Lothar Matthí¤us, Rudi Ví¶ller y Jurgen Klinsmann debía ir a buscar fortuna y reconocimiento en el extranjero, especialmente en Italia, pero Thomas Mí¼ller ahora incluso planea seriamente hacer toda su carrera en el Bayern.
El máximo goleador y mejor joven en Sudáfrica-2010 acaba de prolongar hasta 2015 su contrato con el vigente campeón alemán y gran favorito para retener el título en la temporada 2010-2011.
«Si pudiera, firmaría un contrato de diez años (…) todo muestra que el Bayern va en ascenso», explica el volante ofensivo.
El Bayern, por su lado, hizo todo lo posible para desalentar a los gigantes europeos que habían sido seducidos por Schweinsteiger, Lahm y Mí¼ller, al declararlos «intransferibles» en medio de la Copa del Mundo.
Si bien el gigante bávaro, ganador de la Copa de Alemania y del Campeonato, además de haber sido finalista de la Liga de Campeones-2010, va a generar por primera vez una ganancia superior a los 300 millones de euros, es toda la Bundesliga que, gracias a una gestión rigurosa, resiste a la crisis financiera que desestabilizó a los grandes de España e Inglaterra, fuertemente endeudados.
Esta Bundesliga, incluso ha repescado a dos estrellas mundiales que viven sus últimos años de gloria, como el volante alemán Michael Ballack, de regreso a Alemania tras su paso por Inglaterra, y el atacante español Raúl, nueva carta de triunfo del Schalke 04.
«Es de nuevo excitante para un jugador volver a Alemania», resumió Lí¶w, quien ha contribuido con la Nationalmannschaft a cambiar la imagen del fútbol alemán, obviamente para mejor.