Propuestas de seguridad permanecen estancadas en el «libro verde»


Un asesinato perpetrado esta semana. Pese a las polí­ticas de seguridad, el promedio de asesinatos diarios se estima en 20. FOTO LA HORA: JOSí‰ OROZCO

Secuestros, robos y atentados «terroristas» contra el transporte público son parte de la vida cotidiana de los guatemaltecos, que deben lidiar a diario con las amenazas que supone un paí­s violento y fuera de control. Aunque las estrategias para combatir estos flagelos están ya formuladas y concentradas en el «Plan de la Esperanza», aún están muy lejos de ser aplicadas en el gobierno de la Unidad Nacional de la Esperanza, que ya superó la mitad de su mandato.

Andrea Orozco
aorozco@lahora.com.gt

Una simpatizante de la UNE durante las pasadas elecciones en 2007. Colom utilizó como eslogan proselitista La violencia dentro de los buses y vehí­culos de transporte de pasajeros han sido los hechos que más afectan a la población. FOTO LA HORA: ARCHIVOEl libro verde, como se le conoció al Plan de Gobierno de la UNE. FOTO LA HORA: ARCHIVO

A más de dos años y medio desde la toma de posesión, el equipo encargado de la aplicación de las polí­ticas de seguridad del presidente ílvaro Colom, no ha conseguido hacer efectivos los planes para frenar la inseguridad.

«El Plan de los 100 dí­as», con el que se pretendí­a reducir los niveles de violencia fue el primer gran tropiezo. Contrario a la promesa de campaña, pasados los primeros cien dí­as los í­ndices de criminalidad se mantuvieron.

Incluso, Colom reconoció, en una reciente entrevista a La Hora, que en materia de seguridad «no se pudo cumplir con los tiempos» establecidos con el plan, pues según el mandatario «tomó mucho más tiempo el poder empezar a medio ver el fondo» del problema de seguridad.

El Plan de la Esperanza, el proyecto que impulsó el equipo de la Unidad Nacional de la Esperanza para gobernar, tampoco ha sido aplicado como se pretendí­a, al menos en cuanto a las polí­ticas públicas de seguridad.

VICTORIOSO Y PROMETEDOR

Previo a la segunda vuelta de las Elecciones Generales de 2007, Colom se mostraba confiado en la victoria sobre su rival -Otto Pérez Molina- y seguro en que la propuesta de Polí­tica de Seguridad y Estado de Derecho de su plan de gobierno tendrí­a resultados, como lo demuestra una publicación de Nuestro Diario en octubre de 2007.

«Sin personal de seguridad (guardaespaldas) y antes de abordar una limosina, (Colom), dijo que tiene el 90% de seguridad de que ganará la elección del 4 de noviembre», se lee en la publicación.

En esa ocasión, el mandatario también abordó temas de seguridad: «Ya presenté mi plan de seguridad y tenemos identificados los sectores más violentos del paí­s; cada zona tiene diferente incidencia por la delincuencia. Por ejemplo, en la zona 11 hay robos de carros y en la zona 18, asaltos y extorsiones (…)»

«Debemos implementar diferentes fuerzas policiales en cada lugar para tener éxito», dijo el ahora mandatario.

En ese contexto, un grupo de analistas y funcionarios -preocupados por el clima de violencia e inseguridad- conversaron con La Hora, para ofrecer su punto de vista sobre los planes de seguridad y las posibilidades de su implementación.

POCOS AVANCES

Expertos en el tema coinciden en que ninguno de los 14 objetivos de seguridad, incluidos en el Plan de la Esperanza han sido cumplidos en su totalidad.  

No obstante, reconocen como un esfuerzo positivo la profesionalización de la Policí­a Nacional Civil, y el aumento en esta fuerza de seguridad, como medida de reacción a las amenazas a la seguridad social, aunque señalan que esta iniciativa no es una medida integral para combatir la violencia.

Mario Polanco, director de la organización Grupo de Apoyo Mutuo, GAM, percibe que los 14 puntos establecidos en el área de seguridad del Plan de la Esperanza fueron elaborados pedagógicamente y no con la intención de llevarlos a práctica. 

Polanco indica que la reforma policial se menciona mucho, pero aún no se dan muestras de implementarla, esto debido a que llevarlo a la práctica implica inversión económica y voluntad polí­tica, de la que muy poco se observa, señala. 

Por su parte, Rosa Marí­a de Frade, diputada de la Bancada Guatemala, señala que los altos niveles de inseguridad en que se vive actualmente demuestran que las polí­ticas que presentaba la UNE sólo eran una enumeración de objetivos y no un plan estructurado.

Para De Frade, la reforma policial no es suficiente para mejorar la seguridad, pues explica que se deben fortalecer los aspectos de depuración y reingenierí­a, establecer academias de policí­a en diferentes puntos del paí­s y mejorar esquemas de inteligencia y los procesos de selección.

EVIDENCIAS

Para Mario Mérida, analista en seguridad y viceministro de Gobernación entre 1993 y 1994, el actual gobierno no ha tenido la capacidad de generar una percepción positiva de su actuar en el área de seguridad.

Mérida señala que esto se debe a que el esfuerzo en el que se han centrado ha sido «posicionar a la Primera Dama», Sandra Torres de Colom en el ámbito polí­tico, de cara a las próximas Elecciones Generales, lo que se evidencia con el fortalecimiento de las carteras sociales -que sustentan los programas de Cohesión Social- y el debilitamiento del Ministerio de Gobernación.

Además, el Acuerdo Nacional para el Avance de la Seguridad y Justicia en Guatemala es un tema abordado por el ex funcionario: «hay que recordar que todaví­a estamos a la espera de la hoja de ruta para la implementación de aquellos lejanos 101 puntos para mejorar la seguridad y la justicia.

Por su parte, Polanco estima que, en campaña, el partido oficial únicamente pretendí­a ganar las elecciones generales proponiendo un plan, pero no tení­a la intención de asumir compromiso. «En dos años y siete meses sólo se ha visto improvisación y poca voluntad, ha sido mayor el enriquecimiento de quienes hacen Gobierno», señala.

SEGURIDAD Plan bajo escrutinio


«El gobierno actual no ha tenido la capacidad de generar una percepción positiva de su actuar en el área de seguridad».

Mario Mérida

Ex viceministro de Gobernación.

«El plan de Gobierno fue carente de una visión integral y estratégica»

Adela Camacho de Torrebiarte,

Ex Ministra de Gobernación.

SEGURIDAD Plan bajo escrutinio


Un grupo de expertos analizaron los 14 puntos de la estrategia de Seguridad del Plan de la Esperanza.

MARIO Mí‰RIDA:

1. Fortalecer las instituciones de seguridad ciudadana.

«Es uno de los puntos menos desarrollados. Se puede inferir que su importancia se manifiesta con el nombramiento de Helen Mack, hace un par de meses, como comisionada para la reforma policial. El proyecto iniciará cuando se eroguen los recursos, pero sus resultados se apreciarán quizás en 3 ó 5 años».

2. Garantizar el estricto cumplimiento de la Ley,  el debido proceso y acceso a justicia pronta y cumplida.

«Esta es una propuesta irrealizable, en cuanto no corresponde al Ejecutivo desarrollarla».

3. Fortalecer el Programa de la Policí­a de Turismo

«Quizás este es uno de los mayores fracasos. En la actualidad varios paí­ses de Europa, además de los Estados Unidos, han girado advertencias a sus ciudadanos en relación a los í­ndices de violencia existentes en el paí­s».

4. Garantizar el cumplimiento del papel del Ejército en una sociedad democrática

«El gobierno de la UNE sigue con las mismas directrices, (decreto 40-2000), dejadas por el gobierno del FRG. El Ejército continúa en tareas policiales sin estar preparados para tal finalidad».

5. Reconversión del Ministerio de Gobernación a Ministerio del Interior

«La idea que se ha propuesto es la creación de un Ministerio de Seguridad, lo cual se prevé complejo porque además de la inexistencia del recurso humano está la falta de un presupuesto.  Es mas rentable retirarle al Ministerio de Gobernación el control del Sistema Penitenciario la dirección de Migración creando en su lugar la Dirección de Migración y Naturalización, de esta manera se deja al Ministerio a cargo de la PNC,  para cumplir con su responsabilidad». 

MARIO POLANCO

6. Procurar cumplimiento de convenciones internacionales de Derechos Humanos

«Hay que reconocer que algunos convenios se cumplen, pero aquellos que tienen que ver con garantizar derechos económicos y sociales están lejos, porque la riqueza no llega a la población de más escasos recursos. El Estado hace muy poco esfuerzo por garantizar que la riqueza sea mejor distribuida».

7. Garantizar prevención de violencia contra mujeres, niñez y tercera edad.

«Falta mucho por hacer. Estos sectores constituyen, junto con población indí­gena, grupos muy vulnerables, a quienes no se garantizan los derechos fundamentales».

8. Coordinar con los ministerios de Educación, Trabajo y el INTECAP para ofrecer oportunidades a los jóvenes

«Se hacen algunos esfuerzos aislados. La generalidad de niñez, ancianos y jóvenes todaví­a no tiene acceso a este tipo de beneficios».

9. Implementar programas para obtener información confiable y permanente de las acciones delictivas

«Estamos muy lejos de la realidad, a quien denuncia no se le garantiza protección; quien señala un delito o a su autor se pone en una situación delicada; el denunciante pone en peligro su vida pues se encuentra indefenso».

10. Conformar un sistema de seguridad comunitaria, con participación de toda la sociedad.

«Se ha venido haciendo, pero no promovido, por el Estado sino por la misma sociedad civil, esto, al verse la población en una situación de vulnerabilidad por la violencia».

ADELA DE TORREBIARTE

11. Recabar información confiable de las acciones delictivas y de sus actores.

«No hay por el momento ninguna intención para conformar este tipo de Fuerzas Especiales ni se mencionó qué tipo de tareas realizarí­a. Al contrario, desarticularon la División 110 de la PNC, encargada de recibir las denuncias de la ciudadaní­a. Así­ sucedió también con el circuito cerrado de cámaras instaladas en la ciudad metropolitana, como también el uso de GPS instalado en autopatrullas actualmente».

12. Promover una polí­tica de combate real a la corrupción

«Al contrario de disminuir y promover la confianza de la ciudadaní­a para denunciar, el tema de corrupción aumentó a niveles que llegaron hasta los altos mandos de la institución policial, provocando desconfianza y temor de la ciudadaní­a».

13. Reformar el Sistema Penitenciario

«Se mencionó en su momento «…reformas a la legislación vigente…» lo que me hace reflexionar que en el momento de formular dichas estrategias y acciones, se desconocí­a la aprobación del decreto 33-2006 donde indicaban todas las acciones en referencia a este tema. Es posible que por tal motivo no se realizará ninguna reforma al decreto Ley».

14. Implementar el proceso de elección popular de los jefes de la PNC.

«Realizar este objetivo hubiese sido contraproducente, pues hubiese afectado de manera negativa la jerarquí­a de la institución policial. Considero que es positivo que no se cumpliera». Â