Propuestas de Sarkozy calman la situación


Unos pobladores y turistas de Pointe a Pitre, en Guadalupe, compran frutas, en una jornada en donde se relajó la tensión, tras el anuncio de Nicolas Sarkozy, presidente francés. FOTO LA HORA: AFP LIONEL BONAVENTURE

La isla caribeña francesa de Guadalupe vivió anoche una relativa tranquilidad, sin los disturbios en que degeneró la huelga general contra la carestí­a de la vida, después de que el presidente francés Nicolas Sarkozy presentara medidas para desbloquear el conflicto y se anunciara el reinicio de las negociaciones.


Después de tres noches de violencia, en que en circunstancias aún no aclaradas resultó muerto un sindicalista, la célula de crisis de la prefectura (gobernación civil) observó una «muy fuerte disminución de intervenciones de los bomberos», 17 en lugar de las 40 en la noche precedente, precisó la fuente.

«No hubo ninguna tienda incendiada o saqueada», agregó.

Anoche, el lí­der del colectivo LKP, Elie Domota, que dirige la huelga general desde hace un mes en Guadalupe, habí­a anunciado que reiniciarí­a las negociaciones con el gobierno a partir de hoy.

Sin embargo, Domota calificó de «difusas» las proposiciones hechas unas horas antes por el presidente Sarkozy, absteniéndose de llamar a una suspensión del paro.

«Por el momento, las proposiciones nos parecen particularmente difusas», dijo Domota a la prensa, después de una reunión de dos horas con el gobernador civil de la isla, Nicolas Desforges, y los emisarios del gobierno.

«Pero mañana (hoy) iniciaremos las negociaciones a las 15H00 siempre con el mismo espí­ritu, encontrar soluciones sobre la base del documento que hemos negociado juntos en la noche del 7 al 8 de febrero», agregó.

Interrogado sobre la continuación o no de las barricadas para bloquear las rutas, el lí­der no se pronunció.

El presidente Nicolas Sarkozy, que hasta el momento no se habí­a manifestado sobre el conflicto en las Antillas, se reunió ayer por la tarde con los parlamentarios de los departamentos de ultramar, y prometió que viajarí­a a las Antillas en abril para convocar allí­ «estados generales».

Sarkozy también prometió un monto de 580 millones de euros en favor de los departamentos de ultramar, del cual buena parte será destinado al fondo de solidaridad que se paga a las personas sin recursos (RSA).

El gobierno, que debe aún convencer a la patronal para que contribuya al esfuerzo, cuenta aceptar un alza de casi 200 euros para los salarios más bajos, principal demanda del «colectivo contra la explotación» LKP.

Por otra parte, el gobierno envió a la isla refuerzos de la gendarmerí­a especialista en la acción antimotines, y de la policí­a de investigaciones e inteligencia.

En tanto, en la vecina isla antillesa de la Martinica, continuaban las negociaciones en torno a una baja de los precios de los servicios y la huelga que ya cumplió dos semanas, pero sin que se registren incidentes mayores.

Ayer por la tarde, una manifestación que reunió entre 8 mil y 10 mil personas recorrió las calles de Fort de France, la capital martiniquesa, en apoyo de las reivindicaciones del Colectivo del 5 de febrero, que dirige el movimiento, y para protestar contra la decisión de la municipalidad de mantener el carnaval a pesar de la huelga.

«Por el momento, las proposiciones nos parecen particularmente difusas; pero hoy iniciaremos las negociaciones a las 15:00 horas, siempre con el mismo espí­ritu, encontrar soluciones sobre la base del documento que hemos negociado juntos en la noche del 7 al 8 de febrero».

Elie Domota

Lí­der de LKP