Propuestas de paz: un paso adelante y dos atrás


FOTO LA HORA: GALI TIBBON

Escoltado por guardaespaldas, el primer ministro israelí­ Benjamí­n Netanyahu llega al parlamento a Jerusalén.» title=»FOTO LA HORA: GALI TIBBON

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<p>El primer ministro israelí­, Benjamin Netanyahu, aceptó la idea de crear un Estado palestino, en una iniciativa considerada en el exterior como un primer paso hacia la solución del conflicto, aunque los analistas estiman que las condiciones que impuso la hacen inviable.</p>
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Rompiendo con la tradición de su partido, el conservador Likud, Netanyahu aceptó la idea de un Estado palestino, pero condicionando su creación a su desmilitarización y al reconocimiento por parte de los palestinos del carácter judí­o de Israel.

En cuanto al cese de la colonización, reclamado por el presidente estadounidense Barack Obama y la comunidad internacional, Netanyahu se negó, aun a riesgo de dificultar todaví­a más la pespectiva de que un Estado palestino vea un dí­a la luz.

«No es así­ como se hace la paz», afirma Ben Caspit, editorialista del diario Maariv, resumiendo el sentimiento compartido en Israel y los territorios palestinos.

«Cuando se ponen innumerables condiciones, diciendo «si y si y solamente si, tal vez un dí­a» (…) todo lo que se consigue es indignar y humillar a los palestinos», agrega.

«Son los «peros» lo que destruyen el resto», afirma por su parte Ron Pundak, uno de los artí­fices de los acuerdos de Oslo de 1993 sobre la autonomí­a palestina.

Al admitir que es necesario un Estado palestino, explica Pundak, «Netanyahu parece haber emprendido un proceso de incubación». «Pero nadie sabe qué hay dentro del huevo que incuba; con las condiciones que ha puesto, es probablemente un monstruo», agrega.

Ante las condiciones impuestas por Netanyahu, la dirección palestina cuenta con el apoyo de la comunidad internacional para presionar al primer ministro israelí­.

«La pregunta que se plantea ahora es ¿qué van a hacer Estados Unidos y el Cuarteto?», declaró el negociador palestino Saeb Erakat, en referencia al grupo de mediadores internacionales (Estados Unidos, Unión Europea, ONU y Rusia) que trabajan por una solución fundada en la creación de un Estado palestino junto a Israel.

«El llamamiento a reconocer a Israel como Estado judí­o complica más las cosas y arruina las posibilidades de paz», consideró el presidente egipcio Hosni Mubarak, asegurando que «nadie apoyará este llamamiento, ni en Egipto ni en ningún otro lado».

«El discurso de Netanyahu bombardea todos los esfuerzos de paz», afirmó el diario sirio Al Watan, que como toda la prensa de Damasco criticó firmemente las propuestas del primer ministro israelí­.

También Moscú recibió con reservas el discurso de Netanyahu. «Esta declaración muestra sin lugar a dudas que el gobierno israelí­ está dispuesto al diálogo, pero no abre la ví­a a una solución del problema israelo-palestino», afirmó una fuente del ministerio ruso de Relaciones Exteriores citada por la agencia RIA Novosti.

Sin embargo, el ministro de Defensa israelí­, y lí­der del Partido Laborista, Ehud Barak, consideró que la aceptación de un Estado palestino, aunque sea con condiciones, «es un gran paso adelante en la buena dirección». «Israel unirá sus esfuerzos a los de Estados Unidos para elaborar una arquitectura regional para la paz», aseguró.

También la Unión Europea (UE) recibió positivamente el discurso de Netanyahu.

«A mi parecer, es un paso en la buena dirección», afirmó el ministro checo de Relaciones Exteriores, Jan Kohout, cuyo paí­s preside la UE hasta finales de mes.

«Tenemos que valorar positivamente las declaraciones» de Netanyahu, subrayó por su parte el canciller español, Miguel Angel Moratinos.

En un discurso en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra, el presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, hizo un llamado a favor de la paz.

«Me sumo a las otras voces que han proclamado cambios en Oriente Medio», declaró Lula, en una probable alusión al presidente estadounidense, Barack Obama, y a su reciente discurso al mundo musulmán que ofreció desde El Cairo.