Políticas municipales del Frente Amplio sobre movilización humana y el transporte público colectivo urbano en la ciudad de Guatemala
Frente Amplio
En la agenda de gobierno municipal del Frente Amplio para la ciudad de Guatemala, se identificó una problemática caracterizada por el enfrentamiento de los propios vecinos ante permanentes y recurrentes problemas dada la incapacidad de las administraciones municipales en los últimos 40 años de dar una respuesta adecuada y oportuna.
En este contexto, se identifica que somos una ciudad con deficientes servicios públicos municipales y en especial con serios problemas con relación al agua potable; los drenajes y alcantarillados; la movilización de la ciudadanía de forma peatonal como vehicular privada o pública, sin escalinatas ni soluciones para las personas con capacidades especiales; el transporte urbano; alumbrado nocturno y sin espacios públicos suficientes para el buen vivir de la población.
Frente a esta situación, la agenda de gobierno municipal del Frente Amplio propone la construcción de una propuesta basada en tres áreas de políticas públicas municipales:
1. Construir el gobierno municipal de todo el pueblo en la ciudad de Guatemala promoviendo la gestión municipal inclusiva, participativa, ética y transparente.
2. Construir un territorio democrático y sustentable en la ciudad de Guatemala, forjando la mancomunidad del área metropolitana de la ciudad de Guatemala como paso previo al Distrito Central, contemplado en la Constitución Política de la República, que permita la aplicación de las políticas de desarrollo económico, social, cultural y ambiental para beneficio de la ciudadanía.
3. Construir una ciudad de Guatemala intercambiando experiencias y con relaciones de hermanamiento con otras ciudades latinoamericanas.
Análisis de la situación de la movilidad humana y
el transporte público colectivo
En este marco contextual y político, el abordaje de la problemática de la movilización humana y el transporte público colectivo urbano requieren una adecuada identificación de las características de dicho problema.
Actualmente el írea Metropolitana de la Ciudad de Guatemala (AMCG) está conformada por 3.5 millones de habitantes aproximadamente, de los cuales 1.5 millones corresponden a la ciudad de Guatemala propiamente. De este total de personas, más de medio millón de habitantes son considerados como una población pobre y extremadamente pobre los cuales residen en su gran mayoría en asentamientos humanos precarios. Solamente la ciudad de Guatemala constituye el 20% de la población total y el 53% de la población total urbana del país.
Así mismo, producto de que en la ciudad de Guatemala se ubica el 78% de la inversión total del país, el 45% del empleo formal y el 68% de empresas industriales de toda la República, estamos ante el hecho de que son precisamente las y los trabajadores que requieren de una movilización diaria para atender el trabajo, fuente principal del sustento de sus familias y de las labores estudiantiles propias de sus hijos.
Esta situación hace que la movilización de las personas constituya uno de los aspectos más sobresalientes que dan la vida y condicionan la vida de todos. Cálculos conservadores refieren que diariamente se realizan 6.1 millones de viajes, siendo el mayor número aquellos que las personas realizan entre la propia ciudad de Guatemala y el municipio de Mixco y la ciudad capital y el municipio de Villa Nueva.
Por otro lado, del total de viajes, el 54% de los mismos se realizan en vehículos particulares los cuales son ocupados en promedio, por 1.6 personas por viaje. El resto, es decir, el 46% se efectúan en transporte público colectivo, en unidades que en promedio transportan un total de 110 personas por viaje.
Frente a esta situación, una vez visto que es caduca y demostrado ser obsoleto, la matriz de movilización urbana basada en la concesión del transporte urbano colectivo a empresas privadas, que en su momento, especialmente entre 1932 a 1972, había resultado efectivo, seguro y barato, y luego de varios intentos, en 1996, la Universidad de San Carlos propuso en la Comisión Multisectorial de Transporte la creación de la Empresa Municipal de Transporte urbano de la ciudad.
Esta propuesta supuso en su momento, la habilitación de nuevas vías sobre la antigua línea férrea y la creación de nuevas vías exclusivas para el transporte urbano sobre las principales calzadas, tales como la Calzada Roosevelt, la Calzada San Juan, la Avenida Petapa, la Calzada Aguilar Batres y la Calzada Milla y Vidaurre, aspecto que implicaba la no enajenación de las tierras de la Empresa nacional de Ferrocarriles de Guatemala (Fegua).
Ante esta propuesta, los gobiernos municipales neoliberales primero encabezados por el PAN y ahora por al Partido Unionista, y los mismos líderes obsoletos y prepotentes, optaron por la propuesta original de la Comisión Multisectorial de Transporte, creando el Transmetro, pero con variantes que distorsionaron el enfoque original.
Esta distorsión, de acuerdo con las evaluaciones efectuadas por el equipo técnico y profesional del Frente Amplio para la ciudad de Guatemala, estuvo causada por la colisión de intereses privados de diferente naturaleza, que terminan por desvirtuar las propuestas originales.
No se ha dado continuidad al proyecto original consistente en crear nuevos ejes que hagan intersección con el eje que parcialmente conectaba la parte norte con el sur de la ciudad, tal y como planteó en su momento la Comisión Multisectorial de Transporte y ahora mismo, los usuarios del Transmetro, no sólo tienen que ocupar mayores tiempos para trasladarse a los puntos de destino, sino que ya afloran las quejas por ausencia de buses en las horas pico en la terminal sur ubicada en el Cenma así como por el mal estado de los buses. En síntesis, el proyecto frustrado no permite la adecuada movilización de las personas, esencialmente trabajadores.
Dándole seguimiento a esta problemática, el equipo del Frente Amplio ha encontrado otras causas. Se insiste en la vieja matriz de las empresas privadas, y por ello, implementan con las mismas condiciones el Transurbano, cuestión que presupuso un gasto público para favorecer a empresarios privados por más de 1 mil 500 millones de quetzales; no hay empresas abastecedoras que conecten los puntos de intersección y lo que es más grave, los propios autobuses articulados, conocidos popularmente como “gusanos†de Transmetro que tienen un costo de 8 millones de quetzales, son ahora alquilados por los propios empresarios privados, es decir, la municipalidad paga a las mismas empresas de siempre, por kilómetro recorrido, costos que en definitiva salen de los propios fondos del subsidio otorgando por el Estado. En definitiva, es un negocio redondo para pocos empresarios privados con inversiones públicas, como el reciente caso en el que el gobierno actual le cedió un terreno del Estado para parqueo de los buses, en usufructo por varios años.
Desarrollo de la estrategia y propuesta de solución del transporte público colectivo en la ciudad de Guatemala
La solución del transporte público colectivo para los trabajadores de la ciudad de debe ser incluido en la agenda política nacional y municipal.
De esta manera el Frente Amplio plantea la reconstitución de una verdadera Empresa Municipal de Transporte Público que sea capaz de planificar, conducir, administrar, regular y establecer convenios con otras empresas privadas para dar solución a los problemas de la movilización de las grandes masas de trabajadores que requieren para su propia vida y desarrollo, de un servicio de masas, público, seguro y barato.
De esta manera, además de darse a la tarea de construir la infraestructura vial que es necesaria, tales como nuevas calzadas, puentes y vías exclusivas y la rehabilitación de actuales vías intransitables, la municipalidad del Frente Amplio contempla, en convenio con las municipalidades conurbadas del írea Metropolitana de Guatemala, la construcción de terminales de buses extraurbanos, la construcción de vías alternas a las vías principales y nuevos puentes y pasos de nivel.
Por otro lado, en función del desarrollo de la clase trabajadora, el Frente Amplio considera que los costos de la movilización humana no deben sobrepasar el 5% del salario mínimo mensual, por lo que en esta dirección debe orientarse el subsidio, así como vigilar de cerca el aumento de costos indirectos producto del gasto de tiempo adicional que las y los vecinos deben encarar producto de la actual situación y de situaciones intermedias que se produzcan como consecuencia de la implementación del plan que estamos proponiendo en esta oportunidad.
Obviamente, la solución de la movilidad humana debe encararse con un claro sentido de la salud pública. Debe enfrentarse la contaminación ambiental, de gases, ruidos y visual que provoca la actual situación, por lo que se promoverá la organización del juzgado municipal de salud pública que promoverá, vigilará y sancionará ante cualquier inobservancia de las normas que se establecerán en función de la salud de las y los vecinos.
El gobierno municipal del Frente Amplio promoverá e incentivará el uso de la bicicleta (que amerita ciclovías) y de los carriles para las motocicletas, los transportes privados pequeños y el uso cada vez más racional del automóvil privado, que como en otras ciudades, debe estar orientado a usarse en los fines de semana y días de asueto, promoviendo el uso del transporte público seguro y barato para todos, y de esta manera reducir el gasto en combustible de las familias que se transportan en vehículos particulares, tomando en consideración los elevados precios de los combustibles en el mercado internacional.
Finalmente, el gobierno municipal del Frente Amplio promoverá convenios con las empresas privadas de transporte para atender las rutas abastecedoras e intercomunicadoras entre terminales del TRANSMETRO, rutas cortas con municipios conurbados y rutas de llegada a la Ciudad, así como establecerá con el gobierno central, un programa que esté orientado hacia la construcción de periféricos departamentales que evite el ingreso incensario de transporte de mercancías y de carga a la ciudad capital.
“Frente Amplio considera que los costos de la movilización humana no deben sobrepasar el 5% del salario mínimo mensual, por lo que en esta dirección debe orientarse el subsidioâ€.
“Una vez visto que es caduca y demostrado ser obsoleto, la matriz de movilización urbana basada en la concesión del transporte urbano colectivo a empresas privadas, que en su momento, especialmente entre 1932 a 1972, había resultado efectivo, seguro y barato, y luego de varios intentos, en 1996, la Universidad de San Carlos propuso en la Comisión Multisectorial de Transporte la creación de la Empresa Municipal de Transporte urbano de la ciudadâ€.
“Somos una ciudad con deficientes servicios públicos municipales y en especial con serios problemas con relación al agua potable; los drenajes y alcantarillados; la movilización de la ciudadanía de forma peatonal como vehicular privada o pública, sin escalinatas ni soluciones para las personas con capacidades especiales; el transporte urbano; alumbrado nocturno y sin espacios públicos suficientes para el buen vivir de la poblaciónâ€.