El Gobierno de Guatemala lanzó el plan para Activar y Adecuar la Política Nacional de Desarrollo Rural Integral (PNDRI), cuyos elementos devienen desde la firma de los Acuerdos de Paz, en 1996, pasando por varios procesos recientes hasta la integración de una política de desarrollo rural.
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Entre los procesos que se debió seguir para conformar la Política, se parte de los Acuerdos de Paz, pero es hasta en 2005 cuando se establece la Ley Marco de dichos acuerdos. Sin embargo, según el documento de referencia del plan, “pese a reconocerse que esta realidad es parte esencial de las raíces estructurales e históricas del conflicto armado interno, su implementación ha sido sustancialmente incumplida”.
Por su parte, Adrián Zapata, Comisionado Presidencial para el Desarrollo Rural, en el lanzamiento de esta política, dijo que “hablar de desarrollo rural, es hablar de desarrollo nacional”.
Uno de los elementos más importantes del relanzamiento de la PNDRI, es el Programa de Agricultura Familiar para el Fortalecimiento de le Economía Campesina (PAFFEC), que se inscribe entre los desafíos de este gobierno, “para dar respuestas integrales a las prioridades nacionales domo el desarrollo rural y a las urgencias nacionales definidas en el Pacto Hambre Cero”.
La población objetivo del PAFFEC será la que habita en el área rural, que hace de la agricultura familiar su medio de vida, pero sobre todo, la que la realiza en condiciones de pobreza y pobreza extrema, las cuales se asocian con mayores índices de vulnerabilidad a la inseguridad alimentaria y nutricional.
Según el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA), basado en la Encuesta de Condiciones de Vida (ENCOVI) 2011, del Instituto Nacional de Estadística (INE), casi el 52 por ciento del total de la población de Guatemala se encuentra en el área rural, es decir, unos 7.5 millones de personas.
Según el MAGA, siempre basado en datos del INE, en el año 2000 el 56 por ciento de la población total vivía bajo la línea de la pobreza; en 2006, el dato se redujo a 51 por ciento; y, en 2011, la cifra aumentó a 53.7 por ciento, pero en este caso, la pobreza extrema disminuyó desde 15.7 por ciento en 2000 a 13.33 por ciento al último año citado.
POBLACIÓN PRIORIZADA
El Programa de Agricultura Familiar para el Fortalecimiento de le Economía Campesina, contempla la atención a casi 1.3 millones de hogares agropecuarios, en el que se incluye el 67.5 por ciento del total de personas que viven en el área rural y que tienen actividades de agricultura. El restante 32.5 por ciento, debido que no realizan labores como la que se requiere para pertenecer al programa, no estarán en este.
Además, también estarán atendidas algunas poblaciones del área urbana que realizan las mismas labores agrícolas.
La meta que contempla el programa, es disminuir la desnutrición crónica en 10 por ciento para el año 2016, a través de mejorar y consolidar la agricultura familiar para fortalecer la economía campesina, con prioridad en hogares agropecuarios con incidencia de pobreza y pobreza extrema, con capacidades productivas de infrasubsistencia, subsistencia y excedentaria.