Las lluvias que han ocasionado severas inundaciones en varias regiones de Bolivia y dejado ya 54 muertos y casi 60 mil familias afectadas continuarán todavía hasta marzo aunque con un leve descenso en su intensidad, informaron hoy fuentes del servicio de meteorología.
«Todavía vamos a tener precipitaciones hasta marzo aunque bajarán en su intensidad», señaló el director del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), Hubert Gallardo, aunque advirtió que la situación se mantiene en estado de alerta máxima.
A su juicio, cualquier precipitación pluvial puede ocasionar problemas en los departamentos de Cochabamba (centro), Santa Cruz (este) y Beni (norte) donde se han reportado los mayores efectos por los torrenciales aguaceros.
«Estamos en la pendiente hacia abajo, pero no debemos olvidar que estamos con los suelos sobresaturados y cualquier precipitación puede ocasionar todavía problemas en cualquier parte del territorio nacional», argumentó a una radio local.
Reveló que el Senamhi está realizando una tarea conjunta con todos los países de la zona oeste de América del Sur como Bolivia, Chile, Perú, Ecuador, Colombia y Venezuela que forman parte del Centro de Investigaciones Internacionales del Fenómeno del Niño.
Las inundaciones azotan Bolivia desde noviembre del pasado año, con mayor incidencia en la región noreste donde varias ciudades, como la amazónica Trinidad, estuvieron en riesgo de una evacuación masiva.