Este programa paralelo al sistema nacional de educación, fue establecido por el doctor Alfredo Tay Coyoy, cuando fue ministro de Educación en el gobierno de Ramiro De León Carpio. Originalmente tenía algunas bondades, particularmente por la posibilidad de una mayor cobertura. Sin embargo, al hacer un análisis mucho más objetivo, encontramos más desventajas y limitaciones que posibilidades para garantizar una mejor educación para todas y todos.
En primer lugar es un programa con las mismas características del sistema regular, en cuanto al currículo, que continúa inalterable desde la concepción liberal impuesta por Justo Rufino Barrios. Concepciónm filosófica que establece una educación individualista y que responde a una visión del mundo y de la vida que se sustenta en el tener y en el poder. Esta concepción de vida, de mundo, de individuo es retomada en la nueva concepción neoliberal actual. Es una forma ideológica de carácter económico con referencia a la producción y el consumo. Ello explica la practica de una educación individualista, libresca, academicista, memorística que se refleja más evidente en la enseñanza de una historia de personajes y no de hechos. Es decir, Pronade es un programa que cambia todo, para que no cambie nada.
En segundo lugar constituye una forma sutil de privatización a largo plazo: maestros por contrato. Entrega de salarios a destiempo. Con tres y cuatro meses de atraso. Cuando los profesores reciben sus salarios ya todo es deuda y continúa ese circulo, que no pueden entender quienes no lo han sufrido. Las llamadas «comunidades educativas», tienen que realizar una serie de tareas que son propias del Mineduc. Y por supuesto, las ONG llamadas ISES, se benefician financieramente, con el cuento de asesorar a los padres de familia, quienes tienen la responsabilidad del control económico. Estamos hablando de millones de quetzales que el Mineduc paga a estas instituciones.
En tercer lugar, en cuanto a calidad no hay ninguna pertinencia respecto a la educación bilingí¼e intercultural. En muchas ocasiones las escuelas del Pronade funcionan en el mismo establecimiento, a pesar de que está establecido que deben instalarse las escuelas a varios kilómetros de distancia de donde no hay escuelas del sistema regular.
Finalmente llama mucho la atención el hecho de que la señora Ministra, que está por entregar el cargo, defienda con tanta vehemencia un programa de esta naturaleza. Podría especularse que hay intereses personales de carácter económico. Sólo así se explica que no defendiera los 94 millones de quetzales que le fueron transferidos del Mineduc para la remodelación del aeropuerto internacional, en 2006. Además, los miles de quetzales que gasta en campos pagados de una página en los periódicos escritos.
Es importante reconocer que en la coyuntura actual, el gobierno electo en noviembre esté dando señales de cambio. El Pronade es un tema que debe evaluarse y eliminarse.
Para ello lo mejor es fortalecer las supervisiones educativas y aplicar los mecanismos legales existentes para mejorar las condiciones de trabajo de los educadores del sistema regular, destituir a quienes no trabajan, previo el debido proceso e incentivar la carrera magisterial. El hecho de ampliar a cuatro años la carrera no garantiza en nada la calidad.
Más cantidad no es calidad. Estamos a la espera de que las nuevas autoridades del Mineduc, con conciencia cívica y sensibilidad social atiendan las necesidades de la población más necesitada. El gobierno es para todos, no sólo para una minoría como sucedió con este gobierno empresarial, que gracias a Dios, ya se fue, porque el pueblo dijo no a la continuidad de políticas privatizadoras que solo benefician a unos pocos.
Pronade es una expresión de esa privatización de la educación, que responde a intereses particulares y a compromisos internacionales en el marco de una globalización injusta.
Es importante brindar todo el apoyo necesario a las nuevas autoridades, particularmente al Ministerio de Educación para que desarrolle políticas educativas de carácter democrático y participativo. Una de las acciones inmediatas es el compromiso de establecer los consejos de educación, que propone la Comisión Consultiva para la reforma educativa, instancia que lleva ya diez años de trabajo ininterrumpido y que lo propuesto desde hace tres años al despacho, que por supuesto no fue atendido como muchas otras acciones que no convenían a las políticas educativas de este gobierno que se van sin pena ni gloria.