Gigantes tecnológicos como Google, Yahoo! y Microsoft anunciaron ayer que acordaron un código de ética destinado a combatir los intentos de censura por parte de regímenes autoritarios, tras casos en los cuales se cuestionó el comportamiento de varias compañías.
La «Global Network Initiative» asocia a Yahoo, Google y Microsoft a organizaciones de defensa de los derechos humanos, de universitarios y de inversores, y manifiesta el objetivo de «proteger la libertad de expresión y el derecho a la vida privada» de los internautas.
Las partes se comprometen a adoptar la interpretación más restrictiva posible de las legislaciones sobre la censura y a combatir o minimizar el control de los intercambios en sus redes.
Su iniciativa, simbólicamente lanzada para coincidir con el 60 aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos, preconiza un «enfoque sistemático» que permita a los firmantes «trabajar juntos para resistir los esfuerzos de gobiernos que busquen integrar a las empresas en actos de censura y de control que violen las normas internacionales».
El director adjunto del Comité por la protección de los periodistas, Robert Mahoney, subrayó en un comunicado común que «un tercio de los periodistas actualmente en prisión trabajaban en internet».
La asociación Reporteros sin Fronteras (RSF) «celebró» el acuerdo pero no se asoció a este código de conducta, estimando que es insuficiente porque mantiene como referencia las legislaciones locales.
Hasta ahora, la obligación de respetar las leyes vigentes es la principal excusa planteada por las compañías acusadas de complicidad con regímenes represivos, en particular en China.
El presidente de Yahoo! Jerry Yang, acusado el año pasado por el Congreso de haber permitido a las autoridades chinas identificar y perseguir a sus usuarios, consideró el nuevo código una «preciosa hoja de ruta para sociedades como Yahoo que trabajan en mercados donde la libertad de expresión y la vida privada son objeto de restricciones injustas».
No solamente Yahoo, sino también Microsoft, Cisco y Google han sido acusadas de colaboración en el Congreso. A Google se le reprochó acceder a pedidos del gobierno chino de filtrar búsquedas de internet en ese país, para eliminar resultados sobre temas como la democracia o la masacre de la Plaza de Tiananmen en 1989.
A inicios de mes, el servicio de telefonía y mensajes en internet Skype, perteneciente a eBay, debió reconocer que su socio chino TOM Online había almacenado mensajes políticamente sensibles, que según universitarios podían ser fácilmente consultados por las autoridades.
En cuanto a Microsoft, fue acusado de bloquear el blog de un influyente editorialista chino que había criticado los cambios en la dirección del periódico las Noticias de Pekin.
El código de conducta anunciado el martes prevé que de ahora a 2010 las sociedades participantes establezcan procedimientos internos. Recién en enero de 2012 planean instalar un equipo de expertos independientes encargados de controlar que se respete la libertad de expresión y la vida privada.