El 55 por ciento de los empleados del Estado que laboran de forma permanente es reubicada o removida de sus puestos cada cambio de gobierno.
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La sustitución masiva de empleados públicos que suele darse en cada cambio de gobierno no se repetirá en la administración de la Unidad Nacional de la Esperanza, según las autoridades que tomarán posesión el 14 de enero entrante.
Fernando Barillas, vocero del presidente electo, ílvaro Colom, dijo que el mandatario no realizará la clásica «barrida» de puestos que se realiza cada cuatro años. Según el vocero, luego de la toma de posesión de Colom y Espada se procederá a realizar una evaluación de diferentes puestos, pero que se buscará dar continuidad laboral.
La disposición del nuevo gobierno, según Barillas, es designar a personas de confianza en puestos que consideren clave para impulsar los proyectos y planes de administración.
Según el Informe de Inventario de la Gestión Humana, realizado por la Comisión Presidencial para la Reforma, Modernización y Fortalecimiento del Estado (COPRE), el 85 por ciento de puestos a nivel gerencial es modificado cada cuatro años, de igual forma un 55 por ciento de los empleados permanentes del Estado son reubicados o removidos de sus puestos.
Según Harris Whitbeck, director de COPRE, las actuales condiciones al respecto imposibilitan una profesionalización y eficiencia de las actividades administrativas de las instituciones estatales ya que no existe una estabilidad real para los empleados públicos.
Razón por la que debe enfatizarse en la necesidad de fomentar la carrera del servicio público, para que quienes ingresen a los puestos de trabajo sean personas que los obtengan por capacidad y méritos propios y no por el compadrazgo, tráfico de influencias o pago político.
Objetivo para el cual es necesaria la aprobación de la Ley de Servicio Civil, la cual se encuentra en el Congreso de la República, iniciativa que según el comisionado debería ser prioridad del Legislativo en la próxima gestión. La mencionada normativa abarca cada uno de los puestos públicos dentro del Organismo Ejecutivo, a excepción de los puestos claves y el equipo de confianza, medida que eliminaría la discrecionalidad de los contratos temporales, apunta.
En tiempo de campaña, los partidos de la UNE y el Partido Patriota manifestaron interés por incluir modificaciones en el mecanismo de la designación de plazas, en donde se cree un perfil para cada puesto, lo que evite el pago por deudas políticas.