Prohibiciones para opositores



La policí­a rusa impidió el viernes a opositores rusos, incluyendo al ex campeón mundial de ajedrez Garry Kasparov, partir de Moscú para manifestar en Samara, al margen de la cumbre Unión Europea-Rusia, provocando la preocupación de la canciller alemana Angela Merkel.

Las autoridades rusas impidieron que Kasparov, el jefe del Partido Nacional bolchevique Eduard Limonov, el dirigente de la organización Por los derechos humanos Lev Ponomarev, así­ como varias personas más, subieran al avión, que partió con 50 minutos de atraso, indicó Limonov por teléfono.

«Ellos nos impidieron pasar con Kasparov. Unas 25 personas no lograron subir a bordo», declaró Limonov a la AFP.

El movimiento Otra Rusia, integrado por organizaciones de oposición al presidente Vladimir Putin, organizó una «marcha del desacuerdo» autorizada en Samara el dí­a en que se realiza la cumbre Unión Europea-Rusia en el centro de descanso Los Acantilados del Volga, a unos 100 km de esa ciudad, situada a unos 1.000 km al este de la capital rusa.

«Ninguno de los miembros de la delegación de la Otra Rusia (…) fue admitido a bordo», explicó por teléfono desde Samara el portavoz de Kasparov, Denis Bilunov.

«Convocan a las personas una por una y les piden explicaciones sobre la forma en que compraron los pasajes. La policí­a pretende que nuestros pasajes no son válidos», sostuvo Limonov.

Según Lev Ponomarev, el pretexto invocado inicialmente por las autoridades era una venta superior al número de asientos en el avión. «Sin embargo, los periodistas que lograron subir a bordo nos dijeron que el avión estaba casi vací­o», añadió.

Más tarde, su organización envió un correo electrónico a la prensa anunciando que era interrogado por la policí­a por «supuestos pasajes falsos de avión».

Un funcionario de la policí­a citado por la agencia rusa Interfax dio otra explicación. «Los pasajes fueron verificados y se constató que uno de ellos habí­a sido establecido en base al pasaporte de otra persona», declaró.

La canciller alemana Angela Merkel dijo que estaba «preocupada» porque las fuerzas del orden impidieron que personas que querí­an manifestar en Samara al margen de la cumbre Rusia-UE partieran de Moscú.

«Debo decir francamente que yo quisiera que quienes desean manifestar hoy en Samara y expresar su opinión tengan la posibilidad de hacerlo», declaró Merkel.

«Estoy preocupada porque algunos tuvieron problemas para venir, pero espero que ellos podrán manifestar su opinión», agregó la canciller.

«Nosotros no tenemos nada que temer de grupos marginales», le respondió el presidente ruso, Vladimir Putin.

«En todos los paí­ses, las fuerzas del orden toman medidas preventivas. ¿Eso es bueno o malo? Yo creo que no siempre se justifica. (…) Nosotros trabajaremos con nuestros servicios de mantenimiento del orden», concluyó.

«Yo no creo que la cuestión de la no llegada de un ciudadano ruso a Samara, aunque sea célebre, sea incluida en el orden del dí­a de la cumbre», dijo por su parte el portavoz adjunto de la presidencia rusa, Dmitri Peskov.