La investigación sobre los atentados fallidos de Londres y Glasgow se aceleró hoy en Australia con un interrogatorio a cinco médicos, al parecer todos indios, aunque no se produjo ninguna detención.
«Se trata de médicos inmigrados, de nacionalidades e historias similares a los otros médicos que son interrogados» en Australia y Gran Bretaña, indicó el prefecto de la policía australiana Mick Keelty, a propósito de los cuatro interrogados en el Estado de Australia Occidental.
Estos cuatro médicos fueron puestos en libertad sin cargos, precisó la fuente que, además, indicó que se produjeron cuatro registros.
Un alto responsable precisó que se tomaron pruebas en hospitales de las ciudades de Perth y Kalgoorlie (oeste) y que los cuatro médicos son indios y habían trabajado para la sanidad pública británica.
El prefecto Keelty anunció igualmente que se estaba interrogando a un quinto médico en el Estado de Nueva Gales del Sur (sureste). Su nacionalidad no fue precisada. Según la prensa local, también es indio.
Hasta ahora, ocho personas habían sido detenidas en relación con los atentados: siete en Gran Bretaña y un octavo, un indio, en el aeropuerto de Brisbane (este de Australia), con un billete únicamente de ida hacia su país.
La detención provisional de este último fue prolongada hasta el lunes, aunque todavía no fue inculpado. Una inspectora de Scotland Yard se encuentra en Australia para la investigación.
La mayoría de los objetos intervenidos en los registros son ordenadores. «Trabajamos con material de alta tecnología, expedientes informáticos, todo eso toma tiempo, en particular cuando están en otro idioma», explicó el prefecto.
Por su parte, el jefe de la justicia australiana, Philip Ruddock, subrayó que los médicos no forman una célula terrorista. «Se trata de personas que se conocen. Eso es lo que llevó a ampliar la investigación», explicó.
En Londres, el primer ministro británico, Gordon Brown, se mostró confiado de que la célula responsable de los atentados fallidos de la semana pasada está desmantelada. «Por lo que sé, llegamos casi al núcleo de esta célula», declaró Brown a la BBC.
Mientras, Gran Bretaña se prepara para recordar discretamente el sábado el segundo aniversario de los atentados suicidas del 7 de julio en Londres, que causaron 56 muertos, incluidos los cuatro kamikazes.
Ese mismo sábado se dará en Londres la salida del Tour de Francia ciclista bajo un gran despliegue de 5.000 policías, una semana después del hallazgo de dos coches bomba que no explotaron en la capital británica.
Por otra parte, The Times of India afirmó que el indio Kafeel Ahmed, que conducía el coche que se estrelló en llamas contra el aeropuerto de Glasgow el 30 de junio había dicho a su familia que estaba trabajando en «un proyecto confidencial muy grande».
Además, llamó a su casa por última vez el sábado para pedir que rezaran por él.
Kafeel Ahmed, nacido hace 27 años en Bangalore, no es médico sino ingeniero, según el periódico, que no cita sus fuentes.
The Times of India confirmó además que es hermano mayor de Sabeel Ahmed, uno de los médicos detenidos en Gran Bretaña, y primo del indio Mohamed Haneef, otro de los arrestados, detenidos, el lunes en Australia.
Más de cuatro millones de cámaras vigilan el territorio británico, y aunque sus imágenes difundidas por la televisión han creado en ocasiones sensación de seguridad en la opinión pública, su impacto general en la criminalidad no está claro.
La investigación sobre los atentados fallidos de Londres y Glasgow recordó a los británicos que son actualmente los ciudadanos más vigilados del mundo. Las cámaras diseminadas en las calles y en las autopistas permitieron volver a trazar casi todos los movimientos de los sospechosos.