El cierre de Organizaciones No Gubernamentales (ONG) que realizan labores sociales se podrían haber incrementado ante la situación difícil que atraviesa el bolsillo de los guatemaltecos para hacer donativos.
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Varias son las labores sociales que realizan algunas ONG que operan en el país. Albergues, asilos, atención a personas con enfermedades terminales como el sida y el cáncer, son algunas de las personas a las que ayudan estos organismos, sin embargo, ante la crisis económica el apoyo monetario ha llegado poco a las mismas causándoles crisis en sus operaciones.
Los aportes o donaciones monetarias muchas veces es el único recurso con el que sobreviven, estas han disminuido debido a que los guatemaltecos han reajustado sus economías por la crisis mundial y organismos internacionales también han reducido sus aportes.
Según Noraida Ponce, Coordinadora de Servicios y Cooperación Externa de la Coordinadora de Organizaciones no Gubernamentales y Cooperativas (Congecop), la próxima semana comenzarán a realizar un monitoreo por todas las ONG del país para ver en qué estado se encuentran y cuántas han cerrado en lo que va del presente año, porque todavía no tienen una estadística.
Sin embargo, expresó que es evidente que sí ha habido cierres de estas organizaciones y que en algunos casos si no han cerrado, han tenido que reducir costos, recortar personal o tomar medidas para poder «sobrevivir».
Expresó que el 60 por ciento del personal que trabaja en ONG se encuentra laborando por honorarios y no con contratos, lo que hace que las empresas no tengan que pagar liquidaciones y prestaciones, ahorrándose el recurso monetario.
Además, buen número de ONG se han tenido que quedar únicamente con personal administrativo, con personal voluntario y compartiendo oficinas con otras ONG, e incluso, expresó, que «en ocasiones hay hasta tres o cuatro ONG trabajando en una misma oficina», esto para reducir costos en cuestión de alquiler.
Todo esto ha llevado a las empresas también a tener que verse limitadas en la ayuda que dan a las personas necesitadas, cuando son ONG que realizan obras sociales, porque con la escasez de recursos no pueden atender adecuadamente.
La entrevistada agregó que, esto ha llegado al extremo que tengan que cerrar, tal es el caso del asilo «Cabecitas de Algodón», quienes a mediados del mes de agosto se vieron en la obligación de cerrar la casa número 2 de dicho asilo.
«Cabecitas de Algodón» abre sus puertas el 16 de diciembre de 2002, fundado por el doctor Juan de Dios Aceituno. Desde esa fecha se recibe a personas de la tercera edad que quedan «desamparadas» y que buscan en donde vivir.
En la actualidad tienen a 37 ancianos que padecen enfermedades terminales y, además, ayudan a personas indigentes y niños de la calle.
«Sin embargo, la poca ayuda internacional y las pocas donaciones de los guatemaltecos ha hecho que nos veamos limitados a recibir a más ancianos y a pasar por una pequeña crisis que nos llevó a cerrar la casa número dos», afirmó María del Rosario Tzul supervisora de dicho asilo.
Expresó que con el cierre de dicha casa 9 de los 28 abuelitos que ahí estaban se tuvieron que reubicar con familiares, 5 fallecieron y al resto (14) se les dio un lugar donde vivir en el asilo número 1, esto también les ha causado hacinamiento, llegando al extremo que uno de ellos duerme en el parqueo de la casa en donde habitan y en el día lo ubican donde están sus compañeros.
Agregó que de dos a tres personas de la tercera edad llegan diariamente a la casa hogar «Cabecitas de Algodón» a solicitar ayuda y lamentablemente a muchos se les niega por el poco espacio que tienen y por la alta demanda.
«Ante esta difícil situación económica, solicitan el apoyo de todos los guatemaltecos y de organizaciones tanto nacionales como internacionales que les puedan brindar una mano», finalizó Tzul.
Veintiocho años después de su fundación se encuentra pasando dificultades para operar debido a los pocos aportes que ha recibido y del atraso de parte del gobierno para darle fondos económicos que ayudan a financiar su presupuesto anual, afirmó Elizabeth García, auditora de dicha organización.
Está es de las pocas organizaciones de esta naturaleza que perciben fondos estatales y a causa del atraso en la transferencia de los mismos, varios días estuvo limitado de recursos de las donaciones que reciben. «Hasta hace como 15 días el gobierno realizó el traslado de la segunda parte del aporte para esta institución», afirmó la entrevistada.
Durante 2008 atendieron 164,395 personas; realizaron 5,355 cirugías y atendieron permanentemente a 250 pacientes internos fijos (niños, jóvenes y adultos mayores) quienes padecen de diferentes discapacidades, en su mayoría abandonados o de familias de muy escasos recursos que no pueden asistirles.
Juan Francisco Solís Melgar, administrador de dicha ONG, expresó que les preocupa que para la asignación del presupuesto para el próximo año no los tomaron en cuenta; de quedar así muchos de los beneficios que reciben las personas que acuden a los diferentes servicios no se les podrá dar, además, podrían cerrar.
«Solicitamos y esperamos que nos tomen en cuenta para el presupuesto de 2010 porque los fondos que nos da el Estado son muy importantes para que podamos seguir trabajando y realizando nuestra labor social», manifestó Solís.
El presupuesto total de las Obras Sociales del Hermano Pedro asciende a 24 millones de quetzales de los cuales, hasta el año pasado el gobierno por medio del Ministerio de Salud asignaba 8 millones 800 mil quetzales. Esta cifra fue reducida a 7 millones para este año de los cuales únicamente han recibido dos aporte de 3 millones 250 mil, haciendo un total de 6 millones y medio, quedando pendientes 500 mil quetzales.
Entre los servicios que integran las Obras Sociales del Santo Hermano Pedro se encuentra el Centro de Recuperación Nutricional «San Antonio de Padua» en el cual se atiende a niños con problemas de desnutrición; la Guardería Infantil «Sagrado Corazón de Jesús» en la que se atiende a niños de escasos recursos.
El Hogar de Recuperación de Alcohólicos y Drogadictos «Renacer» en el que se acompaña en su proceso de recuperación a jóvenes y adultos deseosos de superar su problema y reintegrarse a la sociedad productiva del país, -todos estos se encuentran en Antigua Guatemala-. El Hogar de Ancianos «San Juan Bautista» en Jutiapa en el cual se atiende a personas de la tercera edad de las aldeas y municipios cercanos.