Más de 300 expertos cubanos en medicina oftálmica dedican su tiempo, esfuerzo y conocimiento a la población guatemalteca de escasos recursos.
lahora@lahora.com.gt

Hasta hace tres años, ver con claridad parecía algo imposible para miles de personas que padecen de enfermedades visuales, y que no cuentan con los recursos económicos para financiar una operación en un centro clínico.
Sin embargo, una iniciativa del gobierno de Cuba ha permitido que en el país se efectúen 30 mil intervenciones a personas que sufren de cataratas, pterigión y glaucoma, a través de la «Operación Milagro».
Las jornadas médicas se realizan desde el 2005 en los centros que la misión cubana instaló en Alta Verapaz, Jalapa y San Marcos, y que, además, cuentan con dos unidades móviles para brindar asistencia a los pacientes de otros departamentos.
El grupo de Operación Milagro está conformada por 83 colaboradores y 363 miembros de la brigada médica cubana, que han trabajado para brindar asistencia a las personas que habitan en áreas en condiciones de pobreza y extrema pobreza.
Sin valor
José Ramón Ruiz, jefe de la brigada médica cubana, señala que se ha cumplido con los objetivos trazados por la agencia de cooperación, debido a que el programa ha llegado a las personas más necesitadas.
Ruiz refiere que el trabajo conjunto con entidades gubernamentales centrales y locales ha dado por resultado que las personas puedan recobrar la vista y continuar con una vida normal.
Operación Milagro ha tenido varias transformaciones, ya que en sus inicios las intervenciones se realizaban en Cuba, y el gobierno de ese país costeaba los gastos de las personas que viajaban con un acompañante.
El trabajo que se ha realizado hasta ahora ha contado con la aceptación de una buena cantidad de personas, quienes a través del Internet han dejado ver que apoyan los programas de cooperación internacional.
«En verdad que los milagros sí existen. Esta es una muestra más de todo lo que pueden hacer los pueblos unidos con sólo un poquito de unidad, actitud y decisión», refiere uno de los beneficiados.
«Tuve la experiencia de viajar con mi esposa a ese país (Cuba) a finales del año pasado y me lleve la grata sorpresa que más de la mitad del avión llevaba a guatemaltecos de escasos recursos para someterse a intervenciones quirúrgicas de los ojos», señalan.
El trabajo en favor de los necesitados continuará y para poder recibir los beneficios del programa, es necesario que los interesados se acerquen a los centros clínicos ubicados en el interior de la República o a la oficina de la Embajada de Cuba en Guatemala.