Prófugo se pasea frente al MP sin ser capturado


Minutos después de la fuga de Castellanos: Mónica Castellanos (I) y Rigoberto Chacaj Soj (D), implicados en el millonario desví­o de fondos de la SAT, durante el perí­odo de Marco Tulio Abadí­o.

Tras casi un año de tener orden de captura, un prófugo de la justicia se presentó a Tribunales hoy, y -a pesar de ello- el MP no logró su aprehensión. Luego, éste se retiró tranquilo del lugar.

Gerson Ortiz
lahora@lahora.com.gt

Jorge Castellanos Salazar, acusado de formar parte de la red de testaferros de Marco Tulio Abadí­o Molina en el multimillonario desfalco de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT), se escabulló de la sala de audiencias después que el juez ordenara su captura.

El Ministerio Público (MP) no se percató de la presencia de Castellanos en el «banquillo de los acusados». El ahora prófugo, tení­a una orden de captura desde febrero del año pasado luego que el tribunal lo declarara en «rebeldí­a» por su incomparecencia en varias audiencias.

El representante legal de la SAT calificó la fuga como una «falta de respeto» y pidió al MP que estableciera quiénes habí­an permitido que el sindicado saliera de la sala de debates.

Castellanos Salazar está acusado de concusión, fraude y lavado de dinero por el caso del desfalco a la SAT, junto a su hija Mónica Beatriz Castellanos, Mario Alfredo Moscoso Pinto -también prófugo-, y Rigoberto Chacaj Soj, ex intendente de fiscalización de la SAT.

Por este caso se encuentran en prisión Abadí­o Molina, sus dos hijos y tres personas más sindicadas del saqueo de más de 40 millones de quetzales a la SAT en 2003. La audiencia fue suspendida debió a que una jueza se inhibió de conocer el caso por conflictos con un abogado defensor.

ESCAPE

Minutos antes que iniciara el juicio contra cuatro personas implicadas en el desfalco de la SAT, por el que fue condenado Abadí­o Molina, Castellanos Salazar se encontraba sentado junto a dos acusados más; sin embargo, el MP no se percató de ello y no coordinó su aprehensión. La audiencia se suspendió, por lo que el implicado no tení­a obligación de permanecer.

Fernando Mendizábal, abogado de la SAT, dijo que «él (Castellanos) se apersonó al desarrollo del debate, sin embargo salió de la audiencia (…); hubo personas que definitivamente participaron en la fuga de este individuo de la sala de debates, que constituye como la fuga de una prisión porque ya estaba sujeto a proceso», declaró el jurista, quien pidió al MP una investigación para establecer quiénes habí­an ayudado al sindicado a escapar.

Por su parte, Carlos Paniagua, fiscal a cargo de la acusación en este caso, justificó al MP aduciendo que Castellanos «no estuvo nunca sentado junto a los demás ahí­ en la sala de debates. Sí­ se le vio en los pasillos, pero nunca ingresó a la sala de audiencias», declaró el investigador.

Sin embargo, Diario La Hora pudo observar a Castellanos Salazar, quien estuvo sentado en el banquillo de acusados, frente a su hija, quien también está acusada de conformar la red de amigos de confianza de Abadí­o hacia donde fueron desviados aproximadamente un millón 800 mil de quetzales de los fondos de la SAT, que posteriormente pasaron a cuentas de las empresas de los hijos del ex Superintendente.

Reporteros de la fuente de Tribunales verificaron posteriormente, en imágenes captadas por un telenoticiero, que Castellanos Salazar estuvo presente y luego se retiró.