Problemas de ovulación pueden esconder diabetes


Los problemas de ovulación, que afectan a una de cada quince mujeres en edad de procrear en el mundo y que suelen estar relacionados con la obesidad, pueden ocultar una diabetes o enfermedades cardiovasculares, advirtieron expertos.


La obesidad, o el exceso de peso, agravan el Sí­ndrome de los Ovarios Poliquí­sticos (SOP), fuente de infertilidad y de perturbaciones o ausencia de ciclos menstruales, subrayaron expertos en la última edición de la revista médica The Lancet.

«En un punto de partida, hay un problema de ovulación más o menos severo dependiendo de las mujeres o, con el tiempo, para una misma mujer», explicó el profesor francés Didier Dewailly, uno de los autores de la investigación.

«Un 80 o un 90% de los problemas de ovulación está vinculado a este problema», agregó este especialista en endocrinologí­a y medicina reproductiva.

Asociada a un exceso de peso y eventualmente a una cintura ancha, superior a los 80 centí­metros, este sí­ndrome «revela un riesgo múltiple» para la forma más corriente de diabetes, del tipo 2, afirmó Dewailly a la AFP.

De una manera general, la obesidad y la diabetes favorecen las enfermedades cardiovasculares.

Cuando una mujer con sobrepeso acude al médico con este sí­ndrome que afecta los ovarios, se presenta la oportunidad de informarle sobre los riesgos que podrí­a enfrentar su salud en los próximos años, entre los que los expertos mencionan la hipertensión arterial, los problemas cardí­acos y la diabetes.

Los expertos aconsejan bajar de peso, especialmente a nivel abdominal, ya que de hacerlo se podrí­a restaurar la ovulación y mejorar la fertilidad de las mujeres obesas, así­ como reducir los riesgos de largo plazo.

Esta enfermedad es diversa y compleja y se caracteriza por un aumento no habitual de la actividad andrógena -relativa a las hormonas masculinas- y por la presencia en los ovarios de una cantidad excesiva de quistes – pequeñas bolsas llenas de lí­quido-.

El padecimiento puede manifestarse a través de sí­ntomas como el acné, el hirsutismo -brote anormal de vello-, ciclos irregulares o incluso la ausencia de éstos.

En la sangre es posible hallar mucha insulina y anomalí­as en las grasas.

Más de un 60% de las estadounidenses que padece el SOP sufre de obesidad o de exceso de peso.

«Si los sí­ntomas son moderados, la mujer no consulta y si además toma la pí­ldora, ésta congela la expresión de la enfermedad al poner los ovarios en reposo. La enfermedad vuelve a manifestarse al detenerse la ingesta de anticonceptivos orales», añadió Dewailly.

Según el investigador francés, «la ausencia de ovulación es crónica pero no constante».

El tratamiento que favorece la ovulación, conocido como clomifeno, «permite alcanzar el estado de gestación en tres cuartas partes de los casos», precisó.

En caso de fracaso existen otras terapias como las hormonas «gonadotrofinas», aunque «estos tratamientos requieren mucha prudencia ya que exponen un riesgo de preñez múltiple».