Una cámara internacional de compensación bancaria crucial para las ventas del petróleo iraní anunció ayer que se apresta a suspender sus servicios a las instituciones financieras iraníes. La medida sin precedente representa un golpe potencialmente devastador para Irán mientras occidente intensifica una campaña para que detenga su programa nuclear.
La declaración de la Sociedad para las Telecomunicaciones Financieras Interbancarias Mundiales (SWIFT por sus siglas en inglés), insinúa que la Unión Europea, presionada por Washington, está por aprobar regulaciones que requerirán que la institución internacional con sede en Bruselas expulse a las instituciones iraníes de sus filas.
Algunos legisladores estadounidenses presionan en busca de sanciones a la misma SWIFT si mantiene sus servicios a Irán. Los abogados de SWIFT viajarán a Washington la semana próxima para reunirse con el Congreso, y se consideró el anuncio de ayer como una medida para evitar dichas sanciones.
El gobierno del presidente Barack Obama desea que Irán no pueda emplear la organización interbancaria, que es utilizada prácticamente por todas las naciones del mundo y supervisada por todos los grandes bancos centrales, pero que no tiene influencia de por sí. Washington estaba ansioso por ver que Europa actuase primero, o que SWIFT lo hiciera por cuenta propia.
Un funcionario del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, que habló con la condición del anonimato debido a que la medida de SWIFT está pendiente, dijo que Estados Unidos elogia la medida. El funcionario agregó que Washington seguirá instando a la Unión Europea a actuar rápidamente.
Mark Dubowitz, un experto en sanciones iraníes que asesora al gobierno de Obama, dijo que se esperaba una directiva de la UE a SWIFT en cuestión de semanas.
Más de 40 bancos e instituciones iraníes utilizan SWIFT para procesar las transacciones financieras, y perder el acceso a ese flujo de fondos internacionales podría causar graves perjuicios a la economía de la república islámica. También probablemente afectará más al pueblo iraní que las sanciones bancarias existentes puesto que aumentarían los precios de los productos básicos a la vez que bajaría el valor de la moneda iraní.
»Si SWIFT lleva a cabo su compromiso público de prohibir los bancos iraníes podría cortar la columna vertebral de las finanzas del régimen iraní», comentó Dubowitz. «También significaría una situación políticamente embarazosa para el régimen de ser el primer país en la historia de SWIFT expulsado de lo que es el equivalente financiero de las Naciones Unidas».
Los países que proponen bloquear a Irán sostienen que no se pueden utilizar los servicios del organismo financiero para facilitar actividades ilícitas.
SWIFT maneja los pagos internacionales de más de 10.000 instituciones y empresas financieras en 210 países y territorios. Permite que los usuarios intercambien informaciones financieras de manera segura y confiable, reduciendo por lo tanto los costos y los riesgos.