Prisioneros acuerdan poner fin a su huelga de hambre


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Cientos de prisioneros palestinos acordaron ayer suspender una huelga de hambre de varias semanas luego de que se les prometieron mejores condiciones tras las rejas, lo que pondría fin a un estancamiento que dejó a varios participantes a punto de morir y que atrajo a miles de palestinos a protestar en las calles en muestra de solidaridad.

Por DIAA HADID e IAN DEITCH JERUSALEN / Agencia AP

Los palestinos ganaron concesiones clave en un acuerdo mediado por funcionarios egipcios: más visitas de sus familiares y límites a una controvertida política israelí que permite mantener personas encarceladas por años sin que se les hayan formulado cargos.

A cambio, Israel recibió promesas de que los grupos extremistas suspenderán sus actividades violentas, además de que desactivó el escenario potencialmente explosivo de que algunos presos muriesen de hambre.

El asunto de los prisioneros cala profundamente entre los palestinos, pues casi todos tienen un vecino o un familiar que ha pasado tiempo en una cárcel israelí.

Cientos de palestinos salen a las calles de Cisjordania y la Franja de Gaza cada día para mostrar su solidaridad con los presos, a menudo mostrando las fotos de sus seres queridos que están encarcelados.

En Ciudad de Gaza, luego de conocerse la noticia, los palestinos gritaron de alegría y alabaron a Dios mediante altavoces. «Dios es grande! ¡Para Dios es nuestro agradecimiento!» corearon.

Miles ondearon la bandera palestina, distribuyeron dulces y se postraron en muestra de agradecimiento.

El acuerdo puso fin a una de las protestas más grandes de prisioneros palestinos. Dos hombres iniciaron el ayuno voluntario el 28 de febrero, negándose a tomar alimentos durante 77 días, con lo que fueron los huelguistas de hambre palestinos que han ayunado por más tiempo.

Al menos 1.600 presos palestinos —más de un tercio de la población carcelaria— se sumó a la huelga el 17 de abril, ayunando por 27 días.