Principia la recta final, para los nuevos graduandos


Se inició el segundo semestre lectivo del año y con ello, los estudiantes que se graduarán, también inician la serie de trabajos de presentación de seminario, prácticas supervisadas, ordenar los anillos de graduación, confeccionar los trajes, y sobre todo, principian a reunir el dinero para costear todos los gastos que acarrea la graduación.

Fernando Mollinedo

Este es el momento en que los propietarios/as de colegios aprovechan para captar ingresos no establecidos o autorizados por el Ministerio de Educación; requiriendo pagos «especiales» por conceptos que «se los sacan de la manga»; algunos de ellos con la anuencia directa de los/as Supervisores/as, ya que estos/as también tendrán algún beneficio económico proporcionado por dichos comercios educativos.

Las cuotas de «graduación» requeridas por los colegios, escuelas, institutos, academias y liceos a los padres/madres de estudiantes, son muy elevadas, pero al existir la condicionante de que o paga o su estudiante no se gradúa, entonces se desencadena el problema de conseguir el dinero; se recurre a los préstamos fiduciarios, hipotecarios y en algunos casos se consigue con los usureros.

Todos los años, en esta época, las reservaciones de salones en hoteles de todas las categorí­as económicas, ya están hechas; y se gradúe o no el/la estudiante, DEBEN PAGAR LA CUOTA, de lo contrario se les retiene el expediente de estudios. Existen colegios y academias de «garaje» que celebran sus actos de graduación en los salones de hoteles de lujo en la zona «Viva»; para inculcar la idea a sus graduandos que, el hecho de haberse graduado en un hotel lujoso les hace pertenecer y/o ingresar a ese estrato económico.

La FALSA CONCIENCIA DE CLASE motiva a los padres/madres a realizar el sacrificio de conseguir el dinero necesario para que sus estudiantes no sufran la descalificación social y discriminación ante sus compañeros. El dí­a del acto de graduación; LA FARSA SE MATERIALIZA con la entrega de cartulinas en blanco enrolladas y amarradas con listones, simulando que es el tí­tulo o diploma que los acredita como nuevos profesionales. Y el público asistente BIEN SABE QUE NO ES CIERTO QUE LOS ESTí‰N ACREDITANDO sin embargo, acude a presenciar y también son cómplices de dicho acto. Pero YA ES UN USO SOCIAL y se seguirá haciendo.

El colmo de los colmos, hay colegios de educación preprimaria donde se le exige a los padres/madres de los niños, la compra de un anillo de «graduación» y el uso de toga. CHISTE, FARSA, COMEDIA O IGNORANCIA, alguna de las cuatro, o bien las cuatro, pudieran ser la causa de semejante desatino.

En fin… ya se inició la recta final y valdrí­a la pena preguntar a las autoridades del paí­s: ¿Hay fuentes de trabajo para los futuros graduandos?