Primera victoria contra el talibán


Athar Abbas, vocero del Ejército paquistaní­, ofrece una conferencia de prensa para dar a conocer el avance de los ataques contra poblaciones tomadas por los talibanes. FOTO LA HORA: AFP FARROQ NAEEM

Las fuerzas pakistaní­es obtuvieron en la madrugada de hoy su primera gran victoria en la ofensiva contra los islamistas en Waziristán de Sur, al tomar el poblado de Kotkai, feudo del jefe de los talibanes de Pakistán (TTP) Hakimulá Mehsud.


Por otra parte, al menos 14 personas murieron el sábado en un ataque con misil de un avión no tripulado estadounidense en la aldea de Damadola, 15 km al norte de Khar, la principal ciudad del distrito de Bajaur, en una zona tribal paquistaní­ en la frontera con Afganistán

El 17 de octubre, más de 30.000 soldados paquistaní­es, apoyados por aviones de combate, helicópteros de ataque y artillerí­a pesada, lanzaron una operación para desalojar a los talibanes de su bastión en Waziristán del Sur, en las zonas tribales vecinas a Afganistán, al noroeste del paí­s.

«Las fuerzas de seguridad tomaron el control de Kotkai en la noche y la limpieza del pueblo continúa», declaró a la AFP una fuente militar que pidió mantener el anonimato.

«Se trata de un avance importante pues Kotkai era el bastión de los talibanes y el pueblo donde nació Hakimulá Mehsud y Qari Hussain», agregó la fuente.

Hakimulá Mehsud es el le jefe del Movimiento de los Talibanes de Pakistán (TTP) y Qari Hussain uno de sus lugartenientes, considerado como el organizador de numerosos atentados suicidas cometidos en Pakistán.

«Los rebeldes en su mayorí­a fueron muertos o debieron darse a la fuga», dijo la fuente militar, precisando que cuatro de ellos murieron, lo mismo que tres soldados.

Desde el sábado, el avance de las tropas es muy lento debido al terreno montañoso, el acceso difí­cil, las minas y la resistencia de los talibanes, bien atrincherados en casamatas y casas fortificadas.

La operación, que debí­a durar entre seis y ocho semanas, antes de la llegada del riguroso invierno, podrí­a prolongarse por más tiempo que lo previsto, según fuentes militares.

Unos 146 insurgentes y 22 soldados han muerto desde el comienzo de la ofensiva terrestre hace una semana, según un balance establecido por el ejército, que no puede ser verificado por fuente independiente debido a que las zonas de combate son inaccesibles.

Desde hace dos años, Pakistán registra una ola de atentados que ha matado a unas 2.300 personas, perpetrados en lo esencial por kamikazes del TTP organización afiliada a Al Qaida.

Las autoridades paquistaní­es se comprometieron a terminar con la red terrorista lanzando, después de varios meses de bombardeos, una ofensiva terrestre.

Según diversos expertos, los 30.000 militares que participan en tierra en esta operación se enfrentan a unos 10.000 talibanes paquistaní­es, apoyados por un número indeterminado de combatientes extranjeros.

Más de 120.000 civiles han abandonado la región de los combates.

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) lamentó el viernes no tener acceso a las zonas de combates.

«Lo que vemos ahora es un aumento, muy importante y muy preocupante del número de ví­ctimas civiles», señaló en Ginebra Jacques de Maio, el jefe de las operaciones del CICR para el Asia del suroeste.

El ejército paquistaní­ no dio cuenta de ví­ctimas civiles.

Desde 2002, el ejército paquistaní­ ha perdido más de 2.000 soldados en combates contra los insurgentes islamistas en las zonas tribales y en el noroeste del paí­s, sin conseguir ningún resultado.