Primera detención de un exguerrillero por masacre de El Aguacate


DETENIDO_POR_ORDEN_DE_CAPTURA

El Ministerio Público (MP) confirmó la captura de Fermín Felipe Solano Barillas, señalado por su supuesta implicación en la masacre en la localidad El Aguacate, ocurrida el 24 de noviembre de 1988.

POR JODY GARCÍA
jgarcia@lahora.com.gt

Solano Barrillas, quien según la investigación utilizó el pseudónimo de Capitán David durante el Conflicto Armado Interno, fue aprehendido esta mañana en la 12 avenida y 6a calle “A” de Colonia Quinta Samayoa, zona 7 capitalina, frente a una escuela donde supuestamente imparte clases.

La orden de captura en su contra fue girada ayer por el juzgado de Turno de Chimaltenango, por los delitos de asesinato en forma continuada y deberes contra la humanidad.

Las pesquisas en contra del comandante David, exmiembro de Organización del Pueblo en Armas (ORPA), refieren que éste comandó la masacre ejecutada en la comunidad El Aguacate, ubicada en la Sierra Madre, a cuatro kilómetros de San Andrés Itzapa, Chimaltenango, donde fueron ejecutadas 22 personas.

Javier Monterroso, asesor de la Fiscal General del MP, explicó que la investigación en contra del Capitán David se realizó mediante investigación documental, así como pesquisas sobre los procesos judiciales del conflicto armado interno, y análisis periciales.

También agregó que en las diligencias se tomó el testimonio de varias personas, incluyendo ex miembros de guerrilla.

LA MASACRE
Según el Caso Ilustrativo 86 de la Comisión para el Esclarecimiento Histórico (CEH), la masacre en la localidad El Aguacate ocurrió el 24 de noviembre de 1988, donde una fracción del grupo guerrillero ORPA habría ejecutado a 22 pobladores.

“Los prisioneros son llamados uno a uno y van siendo estrangulados. El ruido de armas de fuego, dicen, habría delatado su presencia en el área. Consumada la ejecución, los cuerpos de los campesinos son enterrados en el mismo lugar, utilizándose para ello las trincheras que habían excavado», refiere el documento de la CEH.

También se indica que tres días después de la matanza los cadáveres de las víctimas fueron exhumados y la comunidad de El Aguacate quedó convertida en una aldea “fantasma”, porque los sobrevivientes abandonaron el lugar y se fueron a vivir a Chimaltenango.

REACCIONES
Ricardo Méndez Ruíz, presidente de la Fundación Contra el Terrorismo, opinó que la detención de Solano Barrillas no representa un avance significativo, puesto que “era un mando inferior de la guerrilla, y haría falta ver que se va a hacer respecto a los mandos superiores”.

Mientras que Helen Mack, de la Fundación Myrna Mack, señaló que la justicia “no es de derecha ni de izquierda, por lo que es necesario y positivo que los juzguen, allí también hay víctimas”.