Primer negro en la Casa Blanca


Barack Obama, presidente electo de los Estados Unidos, saluda a sus seguidores en un mitin celebrado luego de conocerse los resultados electorales que le favorecieron por un amplio margen, convirtiéndolo en el primer presidente de color que dirigirá la nación más poderosa del mundo.G

El demócrata Barack Obama entró en la Historia como el primer presidente electo negro de la historia de Estados Unidos, y en su primer discurso en la madrugada del miércoles prometió reunificar al paí­s, mientras que el mundo celebraba su elección.


Estados Unidos se despertó tras un verdadero sismo polí­tico, que abrió enormes expectativas dentro y fuera del paí­s, en medio de una crisis económica sin par que requerirá, según reconoció el propio ganador, medidas rápidas y decisivas.

Para ello Obama contará con un respaldo también histórico en el Congreso estadounidense, con una mayorí­a de 251 escaños de un total de 435 en la Cámara de Representantes, y una bancada de 56 asientos en el Senado (de un total de 100) según datos provisionales a las 14:00 horas del sitio Realclearpolitics.com.

«Ha transcurrido mucho tiempo. Pero esta noche, gracias a lo que hicimos este dí­a, en esta elección, en este momento de definiciones, el cambio ha llegado a Estados Unidos», dijo Obama ante una multitud de al menos 240.000 personas en Chicago.

El mundo saludó los comicios estadounidenses. La Presidencia francesa de la Unión Europea saludó la «vitalidad de la democracia estadounidense», el primer ministro británico Gordon Brown el mensaje «progresista» de Obama y la canciller alemana Angela Merkel recordó «el valor de nuestra asociación transatlántica».

«Cuento con un diálogo constructivo con usted, basado en la confianza y teniendo en cuenta los intereses mutuos» de ambos paí­ses, dijo el presidente Dimitri Medvedev en su telegrama de felicitación.

El presidente chino, Hu Jintao, expresó la esperanza de llevar «en este nuevo periodo histórico (…) la relación constructiva entre China y Estados Unidos a un nuevo nivel».

América Latina fue también rápida en saludar la elección de Obama. Colombia -el principal aliado de Washington en la región- fue uno de los primeros gobiernos en hacerlo, y su presidente Alvaro Uribe confió en aprobar rápidamente un Tratado de Libre Comercio bilateral.

Brasil y Bolivia pidieron también el fin del «bloqueo» a Cuba. Venezuela pidió una «agenda bilateral constructiva».

Las muestras de alegrí­a popular fueron numerosas en todo el mundo, desde Londres hasta La Habana, y especialmente en la aldea keniana de Kogelo, donde vive la abuela paterna de Obama, un presidente de 47 años que pasó gran parte de su niñez fuera de Estados Unidos.

Kenia decretó fiesta nacional este miércoles. El ex presidente sudafricano Nelson Mandela afirmó que la elección demuestra que se puede «soñar con un mundo mejor».

El tono de Obama en la madrugada del miércoles tuvo esos acentos históricos, casi religiosos.

«Puede ser que no lleguemos en un año, o en un perí­odo de gobierno. Pero, Estados Unidos, nunca estuve tan confiado como esta noche en que lo lograremos», indicó Obama a una audiencia que le respondí­a extasiada: «Sí­, podemos».

«Celebramos esta noche, (pero) sabemos que los desafí­os que el mañana traerá son los mayores de nuestra era: dos guerras, un planeta en peligro, la peor crisis financiera en un siglo», destacó.

Obama tení­a previsto según analistas armar rápidamente su equipo de transición, para sustituir oficialmente el 20 de enero al presidente más impopular de la historia reciente de Estados Unidos: George W. Bush.

En plena crisis financiera, el nombre del futuro secretario del Tesoro es esperado con impaciencia, así­ como el del secretario de Estado.

Las expectativas son apremiantes en algunos casos. La organización no gubernamental Amnistí­a Internacional le dio cien dí­as para que cierre la prisión de Guantánamo (Cuba).

«Obama deberá gestionar el retiró de Irak sin crear nuevos conflictos para que el Pentágono pueda concentrar sus esfuerzos en el verdadero frente de la guerra contra el terrorismo, Afganistán», advirtió el diario The New York Times.

«Obama no podrá borrar la herencia de Bush», dijo el Washington Post, «pero hay una oportunidad de mejorar la posición de Estados Unidos en el mundo, poniendo fin a prácticas nocivas como la tortura».

Pero este miércoles el tono era aún de celebración en los medios de comunicación.

Un negro «alcanzó la cumbre del poder en Estados Unidos, apenas dos generaciones después del fin» de las leyes segregacionistas, recordó el Wall Street Journal.

TESTIMONIO


La elección de un presidente negro en Estados Unidos emocionó profundamente a muchos afroestadounidenses, quienes, en este momento histórico, acudieron en masa a festejar en Filadelfia, Nueva York o Chicago la victoria de Barack Obama.

«Nunca hubiera pensado que vivirí­a lo suficiente para ver esto», explicó Alnett Wooten, una votante en Atlanta (sureste). La señora de 86 años recuerda haber vivido los años de segregación y lucha por los derechos cí­vicos de los negros en el sur del paí­s.

La movilización sin precedentes de la comunidad negra a los centros de votación fue el martes uno de los ingredientes de la victoria del candidato demócrata.

«Sé que mi padre estarí­a orgulloso de Estados Unidos», declaró la hija de Martin Luther King, Bernice, a la televisión.

«Esto quiere decir que el trabajo por el cual mi padre y mi madre se sacrificaron no fue en vano. (…) Me emocioné mucho esta noche y lloré al escuchar el anuncio (de la victoria de Obama)», agregó la hija del defensor de los derechos civiles, asesinado hace 40 años.

En un centro de votación de Chicago, Roby Clark, de 92 años, podí­a apenas creer que iba a votar por un candidato negro a la Casa Blanca. «Gracias a Dios, creo que lo tendremos», declaró, recordando los peores años del racismo y de la discriminación.

En Atlanta (Georgia, sureste), bastión de los estados esclavistas durante la Guerra de Secesión, el sereno James Lee destacó: «cuando Bush fue elegido pareció que el voto de los negros no tení­a ningún valor. Pero cuando escuché a Obama me sentí­ inspirado por él. í‰l quiere cambiar al paí­s, cambiar el rumbo y se preocupa por todo el mundo».

En Chicago, donde más de 70.000 seguidores se congregaron en un parque para celebrar la victoria del senador por Illinois, la multitud esperaba que apareciera su candidato, elegido presidente. Cuando la imagen del cuadragésimo cuarto presidente apareció en las pantallas, la multitud aclamó: «Â¡Obama! ¡Obama!, sí­ se puede, sí­ se puede».

A las 04H45 GMT, luego de los resultados de 45 estados, el demócrata Barack Obama ya habí­a obtenido 333 representantes de los grandes electores contra 155 de su rival republicano John McCain. Para alcanzar la Presidencia, era suficiente obtener la mayorí­a de los representantes (270) de 538.

Los sondeos a boca de urna luego del cierre de los centros de votación del este del paí­s mostraron que cerca del 100% de los negros votaron por Obama en estados como Florida (98%) y Georgia (97%).

La minorí­a negra vota tradicionalmente en un 90% por los demócratas y muchos estaban desinteresados en la polí­tica hasta que la candidatura de Obama los convenció de inscribirse y acudir a votar.