Banguat estima que el precio del dólar sobre el quetzal se incrementará por 10 centavos, esto responde a un comportamiento cíclico que se ha dado durante 8 años, tomando en cuenta que solamente durante enero de 2010 se dio el alza más importante en el tiempo indicado.
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El comportamiento del tipo de cambio, en promedio de 8 años, sigue una tendencia a lo que se ha observado; en el mes de diciembre ya principia una estabilidad y una recuperación y durante el mes de enero se empieza el incremento.
A comienzos de 2010, el tipo de cambio se ubicó en Q8.35 por US$1 dólar, siendo el aumento más notable, de acuerdo con Edgar Barquín, Presidente del Banco de Guatemala (Banguat), indicó que ha sido la única variante en 8 años.
Indicó que el comportamiento del tipo de cambio está muy relacionado a los ciclos de producción que hay en Guatemala, por ello se le da seguimiento al tipo de cambio en el mercado institucional de divisas que es donde se comercian más del 95 o 98 por ciento de las importaciones cambiarias en Guatemala.
El Banguat prevé un aumento de 10 centavos para el mes de enero, indicando que se trata de un comportamiento cíclico y que actualmente el tipo de cambio se mantiene estable y conforme a las metas proyectadas por esta institución.
En este sentido, Barquín, continuando con su análisis económico nacional y las proyecciones para el 2011, expresó su satisfacción sobre el déficit fiscal ya que los niveles en los que se encuentra se considera manejable y con una seria tendencia, en años posteriores a la baja.
A diciembre de 2010, el déficit se situará en 3.4% sobre el Producto Interno Bruto (PIB) tomando en cuenta los bonos de Reconstrucción, tardíamente aprobados por el Congreso de la República, según Barquín, ya que éstos no podrán ejecutarse completamente en lo que queda del mes de diciembre.
Indicó que la proyección total de la inflación, entonces, para el 2010 se situó por encima del valor puntual que se tenía previsto ya que actualmente el nivel de inflación en el país es de 5.74% y se había proyectado hasta el mes de diciembre 5.18%.
La misma situación se percibe para el 2011, ya que la inflación será de 5.92% y la proyección era de 5.77%.
En este sentido el Banguat indicó que para continuar con la estabilidad macroeconómica del país, es necesario mantener la liquidez y la solvencia del sistema financiero para mantener operando el sistema de pagos.
Y que se deben de realizar un monitoreo constante del entorno extranjero y mantener una divulgación permanente de los sucesos económicos tanto nacionales como internacionales para comprender mejor, porque la economía nacional encuentra ciertas limitantes de crecimiento.
En este sentido, no se debe de olvidar que el principal socio comercial de la nación, Estados Unidos, aún se encuentra en un proceso lento de recuperación la crisis económica que le afectó durante el 2008 y el 2009, desencadenando tasas de desempleo en ese país y por ende, significó para los países latinoamericanos un descenso considerable en el ingreso de divisas por remesas familiares; alza en los precios y en los productos exportados de ese país.
«Ante un entorno internacional e interno complejo, la política para el 2011 debe centrarse en la consecución de la meta de inflación, tomando en cuenta el acuerdo Stand By con el FMI y continuar con una adecuada coordinación de la política fiscal, tomando en cuenta que el próximo año es electoral», indicó Barquín.
En este sentido, los 300 millones de dólares que se pretenden negociar durante el mes de marzo de 2011 «no es que Guatemala los necesite, cuando se logren consensuar, estos fondos servirán exclusivamente de apoyo».
Comunicó que también hay que moderar el tamaño del gasto público para no complicar los niveles de inflación, ya que un ritmo acelerado de expansión pondría en riesgo la sostenibilidad de la situación financiera del Gobierno Central, complicando el manejo de la política macroeconómica.
Existe una preocupación por las economías emergentes derivada del relajamiento monetario en Estados Unidos, en este sentido los países miembros del G-20 y el Fondo Monetario Internacional (FMI) acordaron una serie de disposiciones que los países miembros, incluidos de economías emergentes como Guatemala, deben de tomar en cuenta.
Se indicó que el estímulo monetario conduciría a una depreciación del dólar frente a las monedas de las economías emergentes, lo que le erosionaría la competitividad en el comercio exterior.
También se deben de pretender búsquedas de rendimientos más altos por parte de los inversionistas, eso conducirá a flujos de capitales volátiles hacia economías emergentes.
«Las economías emergentes tendrían que elegir entre perder competitividad, aplicar controles de capitales muy severos o permitir el sobrecalentamiento de sus economías, es decir, con tasas de inflación crecientes», indicó el presidente del Banguat.
Y por último, detalló que se deben implementar una serie de políticas macroeconómicas en el aspecto monetario y cambiario, una política comercial y de desarrollo; reformas financieras y reformas estructurales, donde se debería apuntar a promover la creación de empleo y contribuir a reducir los desequilibrios globales.