Supuestos combatientes islamistas volaron un puente en el noroeste de Pakistán hoy, cerrando una vía crucial de aprovisionamiento de las tropas de la OTAN en Afganistán, mientras los militares señalaban haber matado a 35 extremistas en la región.
La circulación en esa ruta, cerrada temporalmente en varias oportunidades en los últimos meses debido a los ataques de los islamistas vinculados a los talibanes y a Al -Qaeda, fue interrumpida por un día, mientras el puente era reparado, precisó Rahat Gul, un funcionario de la administración local.
«La circulación será restablecida mañana», señaló esta fuente, agregando que cientos de camiones estaban bloqueados de los dos lados del puente de hierro de 100 metros de largo. Gul no pudo precisar si algunos de esos camiones transportaban bienes para las tropas extranjeras en Afganistán.
«Hemos enviado equipos para reparar el puente y restablecer la circulación», confirmó Tariq Hayat, otro responsable de la administración del distrito de Jyber.
En Afganistán, el teniente coronel australiano Mark Larter, un oficial de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) encargado de las relaciones con los medios de comunicación, afirmó que la pérdida de esta ruta no tendría un gran impacto.
«Nuestros arreglos actuales de logística son suficientes para hacer frente a nuestras necesidades», dijo.
«Nosotros nos protegemos con una importante reserva de mercancías y provisiones», agregó.
La mayor parte de los equipos y víveres destinados a los soldados de la Alianza Atlántica y a la fuerza internacional dirigida por Estados Unidos en Afganistán es enviada a través del paso de Jyber. Además, cientos de camiones llevan diariamente mercaderías destinadas al mercado afgano.
La ruta del paso de Jyber fue cerrada en varias oportunidades en los últimos meses, debido a ataques talibanes o a operaciones militares.
Desde mediados de 2008, los talibanes paquistaníes, que tienen alianzas con sus pares afganos y Al Qaida, llevaron a cabo varios ataques audaces contra los depósitos de la OTAN y las caravanas en el paso de Jyber.
Las rutas terrestres a menudo permanecen cerradas durante varios días debido a la violencia y los militares norteamericanos han tratado de encontrar rutas alternativas para llevar suministros a Afganistán.
El mes pasado, el general norteamericano David Petraeus, que comanda a las tropas estadounidenses en Irak y Afganistán, dijo que se habían concluido acuerdos para proteger rutas alternativas.
Estados Unidos afirma que el noroeste de Pakistán se ha convertido en un refugio para Al Qaida y los talibanes que escaparon luego de la invasión liderada por las tropas norteamericanas en el vecino Afganistán para reagruparse y lanzar ataques contra las tropas extranjeras del otro lado de la frontera.
Los militares anunciaron el martes que 35 militantes murieron en una operación terrestre y aérea en el valle de Swat, que según los habitantes cayó en poder de los insurgentes, provocando «la fuga de unos 20.000 civiles» desde la semana pasada, declaró a la AFP un responsable local.